Each time I go to bed I pray like Aretha Franklin, Green Gartside
Cada vez que debatimos el precio de la luz y sus subidas y bajadas, muchos olvidan factores esenciales.
Cada vez que los políticos prometen reformar el mercado energético sube la luz.
¿Por qué? Porque los criterios de diseño del mercado eléctrico no son ni de competitividad ni de eficiencia, sino de decisión política. Y los errores de planificación siempre se pasan a la factura del consumidor desde la idea de que es un coste adicional muy bajo. La famosa frase de que es el coste de un café se ha convertido poco a poco en un menú completo con puro y postre (lean El problema de fijar la luz en los despachos).
La vivienda siempre funciona como un arma perfecta para justificar el control político. Ante cambios generados por la intervención, se introduce el miedo y con él los votos y la carta blanca para intervenir más.
Seguimos con el ataque constante y populista a toda empresa que se mueva. Comenta Pablo Iglesias, ante la subida de la luz que “si el Gobierno quiere entenderse con nosotros hay que cortar el paso a los abusos de las eléctricas. Esto no se debe consentir”.
El 8 de julio, la vicepresidenta Carmen Calvo anunciaba que a «este país vuelve a la alegría».