Sánchez pierde en la nueva reforma del mercado eléctrico europeo

Una vez más, la propuesta intervencionista del gobierno de España ha sido rechazada por Europa. La posición del Consejo acordada en la reunión del 17 de octubre está alineada con la propuesta de la Comisión Europea que ya rechazó las pretensiones del gobierno español.

Sánchez pierde en la nueva reforma del mercado eléctrico europeo

La clave es que se mantiene el mercado marginalista, que ha demostrado ser la única manera de remunerar adecuadamente a las tecnologías y dar la señal de precio que incentiva las inversiones necesarias. No podemos olvidar que todos los mercados son marginalistas y que, al contrario de lo que dice Podemos, no se venden “sardinas a precio de langosta”, sino que el precio de las sardinas (electricidad) refleja la necesidad de que estén disponibles todo el día a todas horas. Es decir, garantizar el suministro constante y el precio más adecuado.

Un factor importante de la decisión del 17 de octubre es que, al contrario de lo que pretendía el gobierno de España, los contratos por diferencia deben tener carácter voluntario y evitar distorsiones.

Lo único que ha podido rascar el gobierno de España es la extensión del límite de precio a la nuclear a la hidráulica hasta 2024, si se acuerda con la Comisión y el Parlamento Europeo, pero solo temporalmente. No podemos olvidar que el límite en España es 67 euros/MWh y en Europa es de 180 euros/MWh, lo cual pone en enorme desventaja a las empresas españolas y desincentiva la inversión. 

No podemos olvidar que Europa ha vuelto a rechazar la posibilidad de generalizar la equivocada “excepción ibérica”. Un subterfugio que solo ha servido para esconder el precio real de la energía y cobrarlo en la factura por otro lado y enviar centenares de millones de euros a Francia y Portugal, incluso Marruecos, que se benefician de comprar la energía subvencionada española y arbitrar con ella. 

Para un cliente medio en PVPC (4,1 kW de potencia contratada y unos 2.300 kWh/año) la mal llamada “excepción ibérica” solo supuso en 2022 una reducción de la factura de un 14%, y un ahorro de unos 67 euros, mientras que los un consumidor doméstico con contrato fijo sufrieron un incremento del 41% en su factura, con un coste de unos 112 euros en 2022 por efecto del tope de gas.

La excepción ibérica ha dejado un ahorro imperceptible a los clientes regulados, un aumento considerable al resto de consumidores, un coste elevadísimo para el estado. 

Más de 19 millones de españoles pagaron en 2022 un 41% más para que 11 millones pagasen solo un 14% menos y, mientras tanto, España envió millones de euros diarios a Francia, Marruecos y Portugal para que el gobierno maquillase el dato de IPC durante unos meses.

El gobierno de España se ha lanzado a afirmar que esta reforma va en el sentido de sus propuestas, pero es totalmente incorrecto:

Los contratos por diferencia (CFD) tienen carácter voluntario en todas las propuestas frente a precios regulados mediante CfDs obligatorios a instalaciones existentes (Hidráulica y nuclear) que proponía el gobierno de España. Además, no se contemplan medidas retroactivas ni de intervención sobre el mercado de generación como exige Sumar. 

Cabe recordar que en España todavía están vigentes medidas intervencionistas, alejadas de las medidas europeas y que sería necesario eliminar para no restar competitividad frente a otros países, desde el injustificado impuesto sobre ingresos (no sobre beneficios) aplicado a gas y petróleo, pero también a electricidad, y la minoración de ingresos obligatoria a hidráulica y nuclear que en España es mucho más agresiva que en Europa y está vigente hasta final de 2023 a pesar de que la Comisión Europea ha recomendado no extender estas medidas más allá de junio de 2023.

En definitiva, la posición del Consejo, la de la Comisión y Parlamento europeos está muy alejada de la propuesta española inicial y rechaza de plano la intervención en el mercado propuesta por Sumar.

Si algo necesita el mercado eléctrico es más liberalización y menos intervención, menos impuestos encadenados y más inversión productiva. Con las medidas retrogradas y dañinas que ha presentado el gobierno de España se está entorpeciendo la inversión y además se perjudica a los consumidores. La planificación central nunca funciona, solo perpetúa la burocracia.

Acerca de Daniel Lacalle

Daniel Lacalle (Madrid, 1967) es Doctor en Economía, profesor de Economía Global y Finanzas, además de gestor de fondos de inversión. Casado y con tres hijos, reside en Londres. Es colaborador frecuente en medios como CNBC, Hedgeye, Wall Street Journal, El Español, A3 Media and 13TV. Tiene un certificado internacional de analista de inversiones CIIA y un máster en Investigación económica y el IESE.

3 comentarios en “Sánchez pierde en la nueva reforma del mercado eléctrico europeo

  1. Yo he leído en algún medio digital el éxito de la menestra Ribera al convencer a Francia y a Alemania de sus propuestas. Parece que incluso los medios digitales con anticuerpos antigubernamentales se infectan con los virus sanchescos. No sé lo que dirán los del pesebre pero me lo imagino. Goebbels era un niño de pecho comparado con éstos dos, pesebre y gobierno. El ánimo se baja a los pies viendo como va esto y si lo comparamos con USA en estas cuestiones, el ánimo baja al sótano. Es muy de agradecer su artículo, que nos da argumentos contra la caterva socialista-podemita.

    1. Hay una serie de datos y afirmaciones incorrectos en el artículo. Con ánimo de aportar para un mejor entendimiento del complejo asunto tratado en el mismo, tanto a los posibles lectores como al autor, me gustaría centrar mis comentarios/aportaciones en los siguientes puntos capitales:
      1) Mercado marginalista. El autor lo presenta como la única manera de remunerar adecuadamente a las tecnologías/incentivar la inversión. En primer lugar, compartiremos que lo «adecuado» de una remuneración es un concepto subjetivo, por lo que no entro a valorarlo. Respecto a incentivar la inversión, el esquema existente efectivamente es eficaz cumpliendo ese objetivo, pero tremendamente ineficiente. La clave de esto, está en la gran variabilidad tanto en el monto como en la estructura del coste asociado a cada tecnología de producción de electricidad. Siguiendo con el símil del artículo, la situación sería comparable a tener dos formas de pescar sardinas para abastecer a las pescaderías de un mercado cuyo consumo es de 1000 kg de sardinas/día; en primer lugar, un gran número de sardinas (equivalentes a unos 1000Kg) remontan cada día un tramo de una estrecha ría, existe colocado un mecanismo de redes móviles que captura a la gran mayoría de esas sardinas (800Kg/día) a su regreso al mar; la segunda forma de captura consiste en que 2 barcos con una tripulación de 10 personas/barco salgan a faenar a 30km de la costa para conseguir capturar los 200 kg de sardinas que faltan para cubrir la demanda, siendo esta forma de captura 5 veces más costosa económicamente que la primera. Al llegar a la lonja, los pescadores que han obtenido los 800kg en la ría ponen un precio de venta igual a sus costes más un márgen neto del 20%, por un total de 1,2€/kg, mientras que los pescadores de los barcos venden las sardinas restantes a un precio igual a sus costes más el mismo márgen del 20%, por un total de 6€/kg. Siguiendo la estructura del mercado eléctrico en vigor, las pescaderías que acuden a comprar a la lonja pagar todas las sardinas a 6€/kg, independientemente de a qué pescadores se las compren, resultando en una diferencia de 4,2€/kg (233% de margen) entre el precio de venta y el coste ponderado. He aquí la clave de la ineficiencia (para el consumidor, claro está) de esta organizacion de mercado cuando se produce el bien con medios tan dispares en coste. Dicha ineficiencia es más acusada cuanto mayores diferencias de costes hay entre los distintos métodos de producción y cuanto mayor proporción del consumo total se produce con medios de producción de bajo/medio coste relativo (situación actual en mercado eléctrico español con nuclear, hidráulica, eólica y solar copando la gran mayoría de la producción, datos disponibles en web de REE). Si a esta configuración de base, le añades que tanto la pesca barata en la ría como la cara con barcos son realizadas muy mayoritariamente por dos empresas, ambas con parcitipación en los dos tipos de pesca y por tanto en la fijación de precios de salida en el mercado, la falta de eficiencia para el cliente final puede ser aún más acuciante.
      Posible solución conceptual: segmentar el mercado eléctrico por tecnología de producción (dentro de algunas tecnologías podría tener sentido una segmentación adicional), eso mantendría un incentivo suficiente a la inversión, haciendo más eficiente el mercado por un doble efecto (aplicación de precios más ligados al coste por tecnología, y un muy probable aumento de la competencia en segmentos de menor coste relativo).

      2) Efecto de la llamada excepción ibérica. Esta excepción lo que ha permitido de forma muy esquematizada es, siguiendo el símil anterior, acotar el precio al que venden las sardinas los pescadores de los barcos, digamos como ejemplo para ilustrar pero sin relevancia cualitativa a 4€/kg de sardina. En compensación a esos pescadores, ya que a ellos les ha costado 5€/kg pescarlas y algo tendrán que sacar de su trabajo, la administración de la lonja paga a esos pescadores los 6€/Kg que hubieran cobrado sin el tope, pero sólo para sus 200Kg de sardinas. La administración de la lonja traslada el importe de esos 2€/kg extra para esos 200kg a los otros 800kg, de forma que el precio real que pagan las pescaderías es de 4,5€/kg, en lugar de los 6€/kg que hubiera pagado sin ese mecanismo. La administración de la lonja se queda por tanto «a cero». Por tanto conceptualmente es incorrecto que está medida aumente lo que hubieran pagado los consumidores por la electricidad, de hecho ocurre lo opuesto.
      En la situación real de lo que ha ocurrido en la factura eléctrica desde la adopción del tope, hay más factores que han afectado al precio, fundamentalmente la variación del precio en mercado de la electricidad producida a partir de gas, y no es sencillo ni directo discretizar el impacto por separado de esos factores, pero sí es un hecho que desde la adopción del mecanismo los precios han evolucionado favorablemente en España respecto a otros países del entorno en comparación con lo ocurrido en meses previos a su aplicación, y desde luego no hay un «coste elevadísimo» para el Estado ya que el coste del tope se traslada a consumidores. Este artículo es bastante ilustrativo:
      https://www.elmundo.es/economia/ahorro-y-consumo/2023/01/03/63b468f8fdddff305c8b459b.html

      3) Envío de «…centenares de millones de euros a Francia y Portugal, incluso Marruecos, que se benefician de comprar la energía subvencionada española y arbitrar con ella».
      En el punto 2) ha quedado explicado que no se subvenciona la energía, se modifica la regulación del mercado (aunque de forma temporal) y ello redunda en un menor precio en mercado mayorista. En relación al beneficio mencionado de los países que han importado de forma neta energía desde España, no termino de ver cual es el problema dado que hay una situación de beneficio también para los actores del mercado español con esas transacciones:
      a) Los generadores de energía en el mercado español producen más energía para exportarla, por la cual cobran.
      b) Mejora la balanza comercial por electricidad.
      c) El mayor ratio de utilización de los equipos de generación situados en el mercado español hace que mejore su amortización, predisponiendo para mayor inversión futura, e incremente su mantenimiento, lo cual suele generar negocio principalmente a las empresas locales que proveen servicios asociados.

      1. Lo siento, pero se equivoca en los cuatro puntos. Todos los precios son marginalistas. La excepción ibérica no ha conseguido nada de lo que menciona ni mucho menos mejora la balanza comercial ni predispone a mayor inversión futura.

        Aquí se explica el error de sus cuatro puntos en detalle:

        https://www.dlacalle.com/la-excepcion-iberica-ha-servido-para-que-la-mayoria-de-consumidores-paguen-mucho-mas-por-la-luz-y-para-quemar-un-78-mas-de-gas/

        https://www.dlacalle.com/luz-disparada-en-defensa-del-mercado-marginalista-real/

        https://www.dlacalle.com/por-un-mercado-electrico-competitivo/

        https://www.dlacalle.com/el-acuerdo-del-escorpion/

        https://www.dlacalle.com/el-decretazo-electrico-no-soluciona-nada-y-estropea-casi-todo/

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