Sé que ahora parece que todo es un abismo y que no hay salida, pero la historia y la estadística nos muestran que sí la hay

La severidad de la pandemia de coronavirus ha generado una respuesta sin precedentes de los gobiernos. Es importante recordar a los infectados, víctimas y a sus familias y recordar que ya están abiertas líneas importantes de avance en tratamientos por parte de empresas y universidades europeas, israelíes y norteamericanas. Nuestro deber es analizar la economía y actualizar estimaciones.
Una de las grandes falacias del intervencionismo es decir que se ha privatizado la sanidad. Identificar titularidad con gestión y servicio. Para el intervencionista el servicio sólo es público si lo gestiona el poder político. Y es falso. Está demostrado, precisamente en esos países que dichos intervencionistas ponen como modelo, que la colaboración público-privada es más eficiente y que un servicio público de calidad se hace mejor con una gestión profesional, privada y no política.
Manual de resistencia en el sillón a costa de los contribuyentes: