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Yo busco soluciones desde la realidad actual, no desde la utopía.

Librería Libre. Economía. Analista financiero internacional CIIA (Certified International Investment Analyst), máster en Investigación Económica, y post-grado por el IESE, Daniel Lacalle, es un reconocido economista, profesor de Economía Global y Finanzas, y gestor de fondos de inversión. Su carrera en gestión de carteras e inversión comenzó en Estados Unidos y continuó en Londres abarcando renta variable, fija, capital riesgo y materias primas. También ha trabajado como analista financiero en ABN Amro (hoy RBS), y ha llevado a cabo distintas responsabilidades en Repsol y Enagas.

Como docente Daniel Lacalle ha impartido clases en la London School of Economics, en el Instituto de Empresa, en el Instituto de Estudios Bursátiles, en la Escuela AFI, y en el master MEMFI de la UNED. Actualmente escribe una columna diaria en el diario El Español, y colabora habitualmente en otros medios de comunicación como La Razón, Inversión, la CNBC, BBC, El Mundo, Intereconomía, 13TV, Espejo Público (Antena 3), La Sexta, y The Wall Street Journal.

Habitualmente reside en Londres, la capital financiera del mundo, pero viaja por todo el mundo. España es el lugar elegido por Daniel Lacalle para publicar sus libros. Lleva seis, todos ellos con Deusto, su casa editorial de cabecera. La última de sus obras lleva por título La Pizarra de Daniel Lacalle, las diez reformas esenciales para una España de futuro.

La mayor parte de sus libros van por la sexta o séptima edición. ¿Cuántas ediciones lleva esta obra?

Salió hace un par de meses y ya vamos a por la segunda edición.

¿Cuál es el secreto para ser un autor tan leído?

Creo que es importante ponerse en la piel del lector y no dar por hecho que dispone de los mismos conocimientos que pueda tener yo, hacer la lectura amena introduciendo experiencias personales y, sobre todo, pensar en qué me atrae de otras obras para evitar caer en el error de hacer el libro un manual de texto de colegio.

¿Qué encontrarán los lectores en La pizarra de Daniel Lacalle?

Creo que ofrece soluciones para que la economía española avance como lo han hecho los países líderes, pero sobre todo desde un punto de vista optimista y constructivo. Los economistas a veces somos un poco cenizos hablando de riesgos y lo que se hace mal. Este libro ahonda en lo que hemos hecho bien, cómo podemos mejorar y los retos que se presentan, no como si fuese un examen que hay que aprobar, sino un proyecto de país que ilusione e inspire.

¿Puede enumerar cuáles son esas diez reformas esenciales para una España de futuro

  1. Una reforma de las pensiones que las haga sostenibles y acordes a nuestro patrón de crecimiento para que nuestros mayores disfruten de un sistema de pensiones similar al de los países líderes.
  2.  Administración 2.0. Una reevaluación de la administración para hacerla eficiente y orientada al empleo y la creación de empresas.
  3. Empleo. Como acabar con la lacra del paro y mejorar en calidad y salarios haciendo lo que llevaron a cabo las economías líderes.
  4. Regeneración política. Un cambio de mentalidad desde la sociedad civil a las instituciones, valorando lo mucho bueno que tenemos sin acabar con lo que funciona.
  5. Deuda pública. Acabar con la lacra de la política deficitaria que luego genera crisis y mayores recortes a futuro.
  6. Educación. Orientada a la excelencia, el emprendimiento y la mejora constante de nuestra posición global.
  7. Fiscalidad. Una fiscalidad orientada al crecimiento y no confiscatoria.
  8. Competitividad, innovación y exportaciones. Pilares esenciales de una economía de progreso.
  9. Energía. Evitar burbujas y crear condiciones para mejorar nuestra posición global desde la competitividad y la sostenibilidad.
  10. Europa y política monetaria. Ser un país que influencie y lidere el proyecto europeo junto a los líderes.

¿España necesitará mucho trabajo para salir de la crisis o un milagro?

España necesita seguir trabajando. El milagro lo hemos conseguido, que es salir de un agujero del que parecía imposible salir, creciendo y creando empleo. Ahora hay que hacerlo sostenible.

La Pizarra de Daniel Lacalle, las diez reformas esenciales para una España de futuro es su último libro, pero no el único. Repasamos a continuación el resto de obras. ¿Cómo definiría su obra Acabemos con el paro?, ¿Es un análisis sobre el mercado laboral o un libro de recetas para acabar con el desempleo?

Es un libro de soluciones. Existen muchos libros que analizan el mercado de laboral desde un punto de vista clínico. Este es un libro que se ha centrado en analizar los problemas, explicar las causas, pero sobre todo, capítulo a capítulo, ofrece soluciones que han funcionado en otros países.

Escribió Hablando se entiende la gente en colaboración con Emilio Ontiveros y Juan Torres. ¿Fue más sencillo trabajar en común o es más fácil hacerlo en solitario?, ¿A qué conclusiones llegaron?

Fue un proyecto apasionante, pero nada fácil. Somos los tres personas muy ocupadas y con ideas muy claras. Las principales conclusiones a las que llegamos es que los problemas de España tienen solución y que, si nos centramos en los grandes retos, tres economistas con ideologías muy diferentes pueden llegar a soluciones de mínimos, tanto desde el lado de las instituciones como de la política de empleo y mejora de la calidad y tamaño del tejido empresarial.

La madre de todas las batallas es un libro escrito junto a Diego Parrilla, publicado originalmente en inglés como The Energy World Is Flat, que despertó gran interés no sólo por el título, sino por su planteamiento. ¿Qué suponía de novedad este libro?

Cuando lo escribimos casi todos pensaban que el petróleo solo podía subir y que el mercado energético es inflacionista. Creo que fue un libro innovador, tanto en EEUU y Reino Unido como en España y Latinoamérica, porque es el primer libro que al menos yo recuerde que analiza el efecto combinado de las tecnologías disruptivas, las renovables, la eficiencia y la desaparición del arma del petróleo.

En estos momentos, ¿cuáles son las batallas que estamos librando y cuál es la “madre” de todas ellas?

La madre de todas las batallas es la que existe entre productores de energía y las tecnologías que están aumentando la eficiencia y la diversificación de suministro.

En Viaje a la libertad económica usted hace un planteamiento muy interesante. ¿Cree que la sociedad actual está preparada para emprender ese viaje?

Totalmente. A medida que vemos que el populismo y el intervencionismo solo nos lleva a repetir los errores del pasado. Es un libro que ha sido muy bien recibido, ya está en la séptima edición, precisamente porque muestra que ese viaje no solo es posible, sino que ofrece mayor prosperidad para todos.

Nosotros, los mercados, editada por Deusto, es una obra atrevida en la que se expone de manera clara la configuración de los mercados en la coyuntura actual. Ha sido traducida al portugués, y actualizada y traducida al inglés con el título Life In The Financial Markets. ¿A qué se debe el éxito de esta obra?

Mucha gente me ha dicho que es el primer libro que explica de forma sencilla y clara, además de rigurosa, cómo funcionan los mercados financieros. Al estar escrito desde una perspectiva personal y desde mi experiencia, también hace que el libro se lea de manera rápida y, como me dijo un lector “como una novela policíaca”.

¿Su planteamiento sigue estando plenamente vigente?

Más que nunca. La deuda sigue creciendo, seguimos viendo la volatilidad y la prima de riesgo como algo extraño que no entendemos. En la versión inglesa comentaba que repetiríamos lo que ocurre al principio, y así ha sido.

¿Cómo resolvemos los problemas del sistema económico que nos atenazan y limitan el crecimiento?

Tenemos que dejar de pensar que el crecimiento viene de la deuda y el déficit, de aumentar el gasto y penalizar el ahorro. Es al revés. Cuando recuperemos las políticas de oferta volveremos a crecer de manera sólida

¿Existen recetas mágicas contra el desempleo estructural que asfixia a algunas economías desarrolladas o la única manera de resolver el problema es recurrir a la ecuación ensayo-error hasta que demos con la fórmula?

Por supuesto. Lo ha hecho Alemania a pesar de unir a todo un país con una estructura obsoleta -el Este-, lo ha hecho Reino Unido, que en 1978 se consideraba el enfermo de Europa, lo ha hecho Irlanda. Pero si pensamos que el desempleo se reduce con las fórmulas de rigidez e intervencionismo, fracasaremos.

¿Para cuándo un nuevo libro?, ¿Sobre qué escribirá esta ocasión?

Me apetece acometer el reto de analizar qué ocurrirá cuando acabe la burbuja de los bancos centrales y analizar el impacto en Latinoamerica y España del auge y caída de los populismos. Espero que mi editor esté interesado.

¿Escribir le supone un esfuerzo, una herramienta para el análisis o un medio de expresión en su trabajo?

Para mí escribir es como respirar. Escribo todos los días y me sirve para analizar y expresar mis ideas, pero también para volver a ellas y evaluar en qué me he podido equivocar.

¿Hemos aprendido la lección después de los errores cometidos en la economía mundial?

En parte sí, como ha demostrado España, y en parte no. De hecho queremos repetir la burbuja y los errores de 2004-2010 y la mayoría de las políticas que se llevan a cabo en muchos países, y las que proponen los populistas, ahondan en esos errores.

¿Qué herencia económica les vamos a dejar a la próxima generación después de esta crisis global?

De momento, una montaña de deuda creada para sostener nuestros privilegios y que ellos pagarán. Pero también una enorme experiencia que espero que ellos no repitan y un período en el que la guerra ya no es una constante en Europa y la OCDE y donde la pobreza es casi historia.

¿Cómo ve el panorama económico internacional dentro de 20 años?

Estaremos mejor, seguro. La tecnología, el crecimiento de la clase media y la progresiva reducción de la pobreza nos llevarán a una sociedad mucho mejor.

¿Y el de España?

Igual. Hace 20 años me decían que nunca estaríamos mejor que en los 80. Es mentira y, a pesar de una crisis, lo estamos.

¿Europa y EE.UU firmaran el Tratado de Libre Comercio?

Si no lo hacen, Europa está condenada a perder en el escenario global. Porque el TPP (el Tratado entre Japón, EEUU y 11 países) ya está en marcha y no lo para nadie.

Usted es un defensor de ese Tratado. ¿En qué le beneficia a Europa?

Europa no se puede conformar con crecer menos, tener más deuda y más paro y una burocracia asfixiante. Las pymes se beneficiarían al poder exportar más, el empleo sería mayor y nos asociaríamos con la economía más potente del mundo.

Si se encontraran dos economistas en una misma habitación ¿sería más fácil que compartieran la misma opinión o que reflejaran dos formas diferentes de entender la economía?

Siempre digo que si nos sentamos dos economistas con los presupuestos del Estado y dos lápices rojos acabaríamos con el déficit en una tarde sin tocar el Estado del Bienestar. De hecho, yo hablo con economistas de casi todas las ideologías y tenemos muchísimas conclusiones comunes. Con quien no se puede hablar es con los dogmáticos del inflacionismo populista, que no solo defienden ideas completamente contrarias a la lógica, sino las matemáticas.

. ¿En Economía siempre dos y dos son cuatro?, ¿Por qué?

Porque de donde no hay no se puede sacar. Pero los inflacionistas populistas viven de vender que dos y dos son veintidós, y cuando gobiernan convierten dos más dos en dos y medio.

. A los economistas se les suele acusar de acertar con las predicciones a posteriori. ¿Es una crítica fácil e interesada o responde a la realidad?

¿Quién quieren que haga predicciones, la Bruja Lola? Los economistas no son pitonisas, analizan y estiman con datos que son muy complejos y que cambian constantemente, pero su trabajo no es dar predicciones como si fueran magia, sino hacerlo para continuar analizando y mejorando. Si es por predicciones fallidas, los que se llevan la palma no son los economistas, desde luego, son los políticos, que se equivocan casi siempre.

¿Por qué resulta tan complejo el análisis económico?

Porque es una ciencia social y las decisiones marginales de consumo e inversión dependen de muchos factores, porque el mundo es muy complejo y con cambios enormes que pueden variar elementos esenciales de lo que considerábamos estable.

¿Los gobernantes y los políticos en general se dejan aconsejar o suelen tener ideas propias sobre la economía?

Escuchan, leen y hacen lo que desean basado en sus incentivos y acuerdos. Pero raramente se siguen las propuestas de los economistas en su totalidad.

¿Cómo se ve la economía mundial desde Londres?

Como una oportunidad. No se ve la ralentización como un problema, sino como una oportunidad para mejorar y desarrollar nuevas tecnologías.

¿Qué consecuencias tendría para Reino Unido la salida de la Unión Europea?

Yo creo que es negativo para ambos, pero tenemos que pensar en una UE que se está haciendo a imagen y semejanza de un modelo burocrático y dirigista que choca con el ADN político y económico de los británicos, pero también los holandeses, finlandeses…

¿Qué disfunciones presenta la situación económica mundial en estos momentos?

Un enorme exceso de estímulos, una alta deuda y una gran sobrecapacidad productiva, que afecta al crecimiento potencial.

¿Cómo economista cómo se definiría sí mismo?

Como liberal-conservador. Posibilista. Yo busco soluciones desde la realidad actual, no desde la utopía.

 

Entrevista original aquí

Daniel Lacalle: «Los españoles tendremos que elegir entre ser Grecia o Irlanda»

El economista avanza una nueva crisis de deuda y advierte de que España podría convertirse en Grecia.

LIBRE MERCADO
El economista e inversor Daniel Lacalle fue el encargado de clausurar el XTB Trading Day el pasado viernes, el mayor evento de trading organizado en España. Durante su intervención, ofreció algunas conclusiones acerca de la situación económica y política en España y sus posibles consecuencias en los próximos meses.

Para Lacalle, el actual clima de incertidumbre tiene dos partes bien diferenciadas: «Por un lado, esta incertidumbre está afectando negativamente a la inversión y está provocando una ralentización de la creación de empleo. Pero, por otro lado, los datos de consumo y los de crecimiento todavía son positivos; muestran que la economía sigue creciendo a una tasa interanual cercana al 2,7%».

Sin embargo, si Podemos entrara en un posible Gobierno, el panorama económico cambiaría radicalmente. «Es falso que los pactos con Podemos moderen a Podemos; sucede lo contrario, como hemos visto en Madrid, en Barcelona, en Cádiz, en Navarra, en Cantabria […] Muy lejos de acomodarse, para ellos parte del éxito político es entorpecer y parar. Solamente se ponen de acuerdo en gastar y en subir impuestos; y a la vez, la amalgama de ideologías introducen muchos más escollos a la inversión y al empleo», indicó.

En Europa toda esta situación se ve con enorme preocupación, según Lacalle. «Estamos viendo que lo que ha sido un ejemplo en cuanto a salida de la crisis y mejora de la economía, que empezaba a repuntar (aunque le quedaba mucho por hacer), ahora se corre el riesgo de repetir los errores del año 2009; pensar que ya se ha acabado y lo que hay que hacer es aumentar la rigidez, subir los impuestos o aumentar el gasto público, es lanzarnos de nuevo a todos los errores del pasado».

El peligro del populismo

Este diagnóstico erróneo parte de la base «de que no se puede estar peor y que lo que hay que hacer, en lugar de continuar con las reformas, es volver al proteccionismo, al gasto y al intervencionismo», advirtió. Y el principal riesgo para la UE es que «el crecimiento de estos populismos está llegando a todo el arco parlamentario, incluidos los partidos serios, que se acercan a esas tesis para calmar a sus votantes».

Como consecuencia, se podría avanzar hacia una nueva crisis de deuda. «Todos hablan de tirar mucho más de gasto público, de aumentar la inversión pública, contratar más funcionarios, etc., basado en la idea de que financiarse al 0,85 % es lo normal […] Y cuando suban los tipos de interés o el BCE pare su política monetaria, simplemente porque se genere un shock político, entonces la prima de riesgo se volverá a disparar».

Pese a ello, Lacalle se mostró optimista. «Soy positivo, porque creo que los ciudadanos no son tontos. Llega un momento en el que pueden caer en la trampa del populismo y las soluciones mágicas, pero al final los ciudadanos miran a un lado y miran al otro y ven cómo está Irlanda después de un rescate y como está Grecia después de un rescate; uno crece al cuatro y pico por ciento y crea más empleo que nunca y el otro está al borde del colapso», explicó.

«El ciudadano tendrá que elegir entre Grecia e Irlanda. Y si decide Grecia, la culpa será nuestra, de los españoles, de los que lo aceptamos, nos resignamos… Tenemos que huir de la resignación, hacer mucho más todos -las familias, las empresas, los medios- por divulgar esos peligros, porque no es verdad que no se pueda empeorar. Se puede empeorar y mucho», alertó.

Papel de los bancos centrales

Por otro lado, en cuanto al papel de los bancos centrales, Lacalle demostró ser un firme defensor de la política de Draghi: «Es una política que debería valorarse positivamente, desde el punto de vista de que está dejando en evidencia a todos los que decían que el problema de la UE era un problema de política monetaria; está demostrando con datos que el problema es de reformas estructurales, porque la liquidez está ahí, el apoyo del Banco Central Europeo está ahí, la política expansiva y el compromiso están ahí, el crédito crece, las expectativas de inflación están a la baja… Lo que les está diciendo a los Estados es eso, que lo que hacen falta son reformas estructurales».

Y en Estados Unidos, lo mismo. «El milagro de Obama no existe, es pura demagogia, porque el problema nunca ha sido de política monetaria». Los bancos centrales han tomado las medidas que podían tomar, pero ahora hace falta que los gobiernos tomen las que les corresponden, según Lacalle. «Sin embargo, en vez de para mejorar la renta disponible de las personas, reducir los desequilibrios o aumentar la productividad, hacen todo lo contrario», concluyó.

Sí a la reforma laboral

Ayer la prensa reflejaba el nerviosismo ante la incertidumbre política. No solo se nota que la inversión se paraliza, como ha comentado el presidente del BBVA, sino que llevamos ya algunos meses en los que, aunque seguimos creando empleo, se percibe ralentización.

No se daría ese frenazo si la perspectiva fuese de pactos más o menos complejos, pero que mantuviesen y desarrollaran las reformas iniciadas. El problema es la combinación de incertidumbre política y cambios a peor.

Algunos economistas me han dicho que “el dinero es miedoso”, que los extranjeros exageran, y, con todo el respeto, se equivocan. Todos los estudios sobre riesgo político muestran que lo primero que sufre es la decisión de inversión y propensión al consumo doméstico. Somos nosotros, los ciudadanos españoles que escuchamos a los políticos apelar a la ruptura y las soluciones mágicas inútiles, los que decidimos dejar de invertir, consumir y contratar ante “la que se avecina”.

Derogar la reforma laboral es un error mayúsculo y un riesgo para el empleo. En Davos, el ministro de Economía francés, el socialista Emmanuel Macron, comentaba que “la reforma laboral que hizo España tiene sentido en Francia” y que su gobierno prepara una reforma laboral «para eliminar rigideces» similar a la española. Aquí la quieren derogar.

Desde la implantación de la reforma laboral, España ha pasado de destruir miles de empleos cada día a crear más de un millón de puestos de trabajo. España ha sido el único país de la OCDE que está saliendo de la crisis aumentando el empleo indefinido, con la mayoría de nuestros socios comerciales en recesión o estancamiento. En 2004 el 68,5% de los contratos totales eran fijos. En 2015 es el 75%.

Derogar la reforma laboral puede poner en peligro hasta 300.000 puestos de trabajo y frenar la creación adicional de empleo. Lo que hay que hacer es avanzar en la reforma, no volver a los errores de 2008 que crearon 3,5 millones de parados.

No existe mejor política social que crear empleo. La razón por la que se quiere derogar la reforma laboral no es ni para defender los derechos sociales ni para mejorar el mercado laboral. Es para intervenir y encorsetar el mercado laboral desde una multitud de comités y órganos políticos. Es para controlar, aunque se destruya empleo. Porque con más paro, también tendrán más fondos de asistencialismo que gestionar.

Más impuestos en Navarra, Madrid y Aragón

Los ciudadanos de Navarra pueden ya comprobar la falacia de las promesas populistas de «subir los impuestos a los ricos», que se convierten en subirlas a todos. El Gobierno navarro, coalición de Geroa Bai, Bildu, Izquierda Unida y Podemos, ha anunciado para 2016 la mayor subida de impuestos de la democracia. En Madrid, la coalición Podemos-PSOE también ha subido impuestos por 168 millones en sus primer presupuesto, afectando a 20.000 empresas y pequeños comercios. La coalición PRC-Podemos-PSOE también los ha subido en Cantabria y el tripartito Podemos-PSOE-IU ha subido las tasas municipales de agua, autobús y basuras en Córdoba. En Aragón, PSOE-Podemos a partir del 1 de Enero ha subido impuestos en transmisiones y herencias…

Navarra se muestra en muchos aspectos como el campo de pruebas de las coaliciones radicales. Más impuestos, más intervencionismo y peores servicios.

A partir de hoy los navarros pagarán 180 euros más al año de impuestos, unos 137 euros por el IRPF y unos 43 euros más por la subida de los hidrocarburos, según calcula Civismo.

De hecho, Navarra pasa de ser una de las comunidades con mejor tratamiento fiscal a la clase media a ser una de las peores.

La nueva reforma del Gobierno navarro sube el IRPF a todas las rentas brutas de más de 19.500 euros. A eso llaman los radicales y populistas «los ricos», a la clase media.

Y, por supuesto, la gasolina. Desde hoy, cada ciudadano navarro pagará 2,4 céntimos por cada litro de gasolina.

Esta reforma fiscal castigará a las rentas medias y bajas, y las familias con hijos tendrán que pagar más impuestos que en el País Vasco o Madrid.

No es una sorpresa. En Grecia, Portugal y otros países donde se han asentado coaliciones de perdedores y populistas radicales se ha llevado a cabo lo contrario a lo que «prometían» casi de manera inmediata.

El asalto a la clase media y a los trabajadores desde el aumento de cargas impositivas es ya típico en una Unión Europea que parece aceptar todo ataque a la renta disponible de los ciudadanos sin entender el terrible impacto que tiene sobre la economía y el consumo. El aumento de la presión fiscal en la Unión Europea de los últimos doce años ha sido uno de los factores que ha reducido el crecimiento del PIB potencial.

Se ha instaurado la idea entre ciertos políticos que el dinero de los ciudadanos no puede estar en su bolsillo no se les vaya a ocurrir ahorrar.

Para que ahorren o hagan lo que consideren con el dinero que se han ganado, mejor se lo gastan ellos en nuevos comités y observatorios.

Lo curioso es que el votante de estos grupos, ante el asalto a su bolsillo, siempre acude al enemigo exterior y justifica su propio empobrecimiento.