“You’re the reason why your kids are ugly”. Loretta Lynn.
Tenemos que hablar de los datos del PIB de España, pero no podemos desligar las estimaciones de futuro de lo que está pasando en Latinoamérica.
Revisemos los pobres datos de crecimiento, porque coinciden con datos mejores de lo esperado en Francia o Italia. El crecimiento del PIB registra el peor dato desde 2014 y la tasa interanual se estanca. Pero cuando miramos el PIB, también debemos revisar su calidad. Ya alertamos de este problema en otras ocasiones, pero un PIB que crece por aumento del gasto público y deuda es muy frágil.
En esta semana leeremos todo tipo de alabanzas a la labor de Mario Draghi. Escucharemos que salvó el euro, que bajó la prima de riesgo de España de 600 puntos básicos a alrededor de 60 y que ha hecho lo que ha podido. Y sin embargo, muchas de esas alabanzas parecen ignorar el enorme incentivo perverso acumulado en la economía europea.
Mientras otros países de la eurozona y de la OCDE se enfrentaban a la ralentización fortaleciendo el empleo, atrayendo inversión y bajando impuestos, alcanzando las cifras de paro más bajas en décadas, el gobierno de España decidió conscientemente llevar a cabo la política contraria: negar el frenazo y poner todos los escollos y amenazas posibles a los creadores de empleo. El resultado no podía ser más deprimente, como confirma la encuesta de población activa del tercer trimestre del año.
Durante toda la campaña electoral van ustedes a escuchar que España recauda poco y que las grandes empresas o “los ricos” no pagan. Sin embargo, y como siempre ocurre, es totalmente incorrecto.