“You’re sending me tulips mistaken for lilies”. Elvis Costello
La tensión entre la Unión Europea e Italia… ¿”crece”? ¿De verdad? El Gobierno italiano se encuentra, sin embargo, muy cómodo. La burbuja del Banco Central Europeo le permite financiarse a tipos que ni siquiera podría imaginar si la locura presupuestaria que ha anunciado se diera en condiciones normales de mercado.
Imaginen por un momento un gobierno europeo que se financia a 2,31% a diez años mientras se lanza a un endeudamiento del 134% del PIB (estimaciones de Fidentiis) y un déficit del 2,6%, anuncia la emisión de una moneda paralela en la mejor tradición argentina y amenaza constantemente en los medios de comunicación con salirse del euro. Una broma. Una nueva muestra de que la política del BCE no sirve para apoyar reformas estructurales, sino para perpetuar los desequilibrios.
En estas semanas hemos leído mucho sobre la mal llamada guerra comercial. Nos encontramos ante una negociación muy evidente entre el mayor consumidor y el mayor suministrador y, como siempre ocurre, es el consumidor –EEUU– el que ha dicho “basta”.
La Comunidad de Madrid debería ser un ejemplo a seguir por todos en el desarrollo de nuestro modelo autonómico. Sin embargo, nos encontramos ante el peligro de que se destruya un modelo de éxito para que avance el intervencionismo que ha hecho tanto daño a Andalucía o Extremadura durante años.
El Banco Central Europeo continúa inflando de manera desproporcionada la burbuja de deuda de la Eurozona. Lo que se diseñó como una herramienta para “dar tiempo” a los Estados para llevar a cabo reformas estructurales y reducir desequilibrios, se ha convertido en un peligroso incentivo a endeudarse y aumentarlos, bajos dos excusas más que dañinas a largo plazo: que la deuda es barata y que no hay inflación.