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Hiper-Regulación: El problema de la banca

29/6/2013 El Confidencial

“The rules enshrined in countless pages behind the Basel Capital Accords did not prevent the crisis… In effect, faith in markets has given way to faith in regulation” – David T Llewellyn

“Vamos a ser los más sanos del cementerio”, decía un banquero tras escuchar las conclusiones del acuerdo europeo de esta semana.

Cuento en un capítulo de Nosotros los Mercados que, en medio de la crisis financiera, un banquero francés me comentó lo siguiente: “Al Estado no se le estudia un crédito, se le concede”. Por eso no es extraño que, acostumbrados a no sufrir nunca la falta de crédito y disponer siempre de recursos financieros, gran parte de nuestros políticos europeos simplemente no entiendan que la banca no puede soplar y sorber a la vez.  Es decir, reducir deuda –recapitalizarse- y dar crédito a diestro y siniestro mientras, por supuesto, les atiborran de deuda soberana.

Sin embargo, eso es exactamente lo que se le pide al sector financiero. Soplar y sorber.

Esta semana, otra resolución. Unos cientos de páginas más de reglas.

El proceso de cambios regulatorios constantes no fortalece los balances del sector financiero, sino que los debilita. Porque se torpedea el proceso de desinversiones, se introduce incertidumbre, que espanta a la demanda, y se sigue erosionando valor ahondando en la recesión.

Sí, la crisis financiera europea no es una crisis de “poca regulación” ni de sectores privados –un 50% de las entidades financieras europeas eran semi-estatales o controladas por políticos en 2006-. Miles de páginas de regulación publicadas cada año desde la creación de la Unión Europea y la Asociación Bancaria Europea (EBA).

Es una crisis de un modelo económico bancarizado -320% del PIB de la Eurozona- muy intervenido. Excesiva, compleja y burocrática regulación que ha prolongado la agonía del sector durante muchos años, en vez de facilitar las condiciones de mercado para las ampliaciones de capital y ventas de activos necesarios.

A pesar de la regulación más detallada y compleja de la OCDE, entre 2008 y 2011 Europa gastó 4,5 billones (un 37% del PIB de la Unión Europea) en ayudas a instituciones financieras, una gran parte de ellas –las cajas, por ejemplo- públicas y muy supervisadas.

Más regulación no lo va a solucionar.

Es lo que se llama “el problema endógeno” -“endogeneity problem”– (lean el excelente análisis Regulation of European Banks and Business Models del Centre for European Policy Studies). Y es precisamente ese exceso de intervención lo que impide una solución rápida y quirúrgica a las dificultades del sector financiero. La regulación debe ser efectiva y sencilla.

bank regulation

 

Otra patada hacia delante…  El acuerdo del Eurogrupo.

La resolución del Eurogrupo esta semana es otro ejemplo de dicho problema endógeno. Se ha vendido como un éxito, que recupera la solución Chipre que comentaba yo aquí en El precio de la estupidez para la resolución de problemas de capitalización de la banca.

“El triunfo del rescate interno”, me decía un analista. No, no lo veo así. Porque no cierra las puertas a la intervención de los estados unilateralmente y además no permite que la banca se adelante y cree sus propios mecanismos de defensa.

Es un acuerdo que debilita, pero no elimina, la necesidad de rescates o de dinero del contribuyente.

¿Por qué?

– Al llevar a cabo constantes revisiones regulatorias –ya van más de veinte en seis años- y crear incertidumbre, el Eurogrupo no ayuda, porque los bancos no pueden llevar a cabo la limpieza de sus balances lo suficientemente rápido.

– Esa zancadilla sin mala intención –nunca la tienen- ocurre a la vez que los estados se endeudan más, tirando del balance de la propia banca, que llega a acumular hasta el 45% de la deuda soberana de cada país. Por ello, el “circulo vicioso” –palabras del BCE, no mías- de riesgo financiero-soberano se dispara.

– Los precios de los activos y de la cartera de créditos se deterioran a la vez que la situación económica empeora por las constantes subidas de impuestos y reducciones de renta disponible, creando un efecto nada sorprendente. La represión financiera empeora la mora en el sector financiero.

– Para evitar ese deterioro, se introducen nuevos tomos de cientos de páginas de regulación que vuelven a retrasar cualquier solución de mercado para la banca.

Hace ya más de seis años que la banca europea tenía que haber reducido su endeudamiento agresivamente. Según BNP, no llega al 30%.

Nuestro ministro, Luis De Guindos, tenía razón al buscar a toda costa que se protegiesen los depósitos de más de 100.000 euros y se evitasen declaraciones maximalistas de solución Chipre. Porque sabe que primero hay que atraer inversión, compradores y depósitos para que la banca pueda aumentar su capitalización y desapalancarse. Hacer lo contrario, poner encima de la mesa el palo antes que la zanahoria, lleva a nuevos shocks.

De hecho, al debilitar a una banca tocada poniendo énfasis en los riesgos para accionistas, bonistas y depositantes, pero sin haber promovido antes la recapitalización y el mecanismo de colchón, se generan aún más probabilidades de rescates con dinero público, porque corren el riesgo de que no haya suficiente dinero privado cuando se necesite, creando el efecto perverso de acelerar lo que el acuerdo busca evitar.

 

Los números son claros. Sin recapitalización y atraer inversión primero, la solución a lo Chipre que defiende el Eurogrupo simplemente es imposible. Porque no hay suficiente dinero entre accionistas, bonistas y depósitos mayores de 100.000 euros en caso de que un gran banco tenga dificultades. Ni de lejos, en una banca endeudada entre 25 y 40 veces.

El sistema bancario europeo tiene un volumen de activos de 26 billones de euros, de los cuales Francia es el mayor (€8,5 billones) y Alemania el segundo (€8 billones), seguido de Italia y España, con 4,1 y 3,5 billones aproximadamente.

Francia es el país donde el sector financiero ocupa mayor peso, tanto comparado con los depósitos que lo soportan, como en relación al PIB.

Y es el sistema bancario de Francia la razón por la que Europa no llega a un acuerdo de solución de mercado, no España –tercer país de Europa donde la banca tiene mayores depósitos con respecto a sus activos-.

¿Por qué? Porque Francia quiere estar en misa y repicando. Mantener el control férreo y estatizado de su sector financiero, no recapitalizarlo con ampliaciones, fusiones o inversión extranjera, y que además se lleve a cabo una unión bancaria en la que los problemas se repartan.  No es el único país que quiere seguir teniendo su sector financiero “atado y controlado” pero, además, con acceso al monedero de los demás. Por eso es imposible la “recapitalización directa”.

La banca europea ha sido un arma esencial de los estados para expandir artificialmente las economías más débiles y, como el instrumento ya no les sirve adecuadamente, hoy –sin pretenderlo- lo ponen en peligro sin pensar en las consecuencias. Bueno, aun peor, pensando que no va a pasar nada y que en Bruselas “generan confianza”.

La cumbre de esta semana, donde se trató el espinoso asunto de las recapitalizaciones bancarias, ha sido un ejemplo más de desconocimiento absoluto de los mecanismos de riesgo a los que se enfrenta el sistema financiero después de casi seis años de pasos en falso.

– Un desconocimiento preocupante de lo que es el capital de un banco y lo rápidamente que se extingue si no se dan condiciones económicas y de mercado positivas.

– Que a pesar de la crisis de Chipre y su mala resolución, aun piensen que entre bonistas, accionistas y grandes depósitos se cubren las pérdidas.

 

– Pensar que la deuda soberana no sufriría un brutal shock cuando los bancos con problemas tengan que vender sus carteras.

 

Vasos comunicantes

Lo he dicho muchas veces, el sector financiero europeo depende peligrosamente de que la deuda estatal sea segura. Pocos bancos de la Unión Europea sobrevivirían a una quita en la deuda soberana de su país, y el impacto sobre empresas y ciudadanos sería enorme. Sin embargo, la deuda soberana no hace más que crecer en casi todos los países miembros porque se torpedea el crecimiento, el consumo y la inversión con represión financiera.

Permitir el crecimiento y abrir las puertas al capital inversor es la solución de todos estos vasos comunicantes que confluyen en el sector financiero. Atrayendo capital, creando un entorno inversor favorable, con aumento de renta disponible y crecimiento económico, la banca se recapitalizaría, sus activos recobrarían valor, empresas y familias pagarían sus deudas y todo el sistema reduciría su deuda.

Sin embargo, con represión financiera, regulación depredadora e intervencionismo, podemos acordar lo que queramos en otro comité que el agujero de la economía y de los estados endeudados, crecerá, y con ellos el agujero de la banca, en una espiral descendente, The Downward Spiral recordando a Trent Reznor.

Comentaba el lunes en una conferencia que el modelo de absorción de la banca inviable que se está llevando a cabo en España es positivo. Un modelo de reducción del sistema que se llevaría a cabo más rápida y eficientemente si en Europa se preocuparan menos de dar titulares diciendo que los contribuyentes están salvados, porque primero no es cierto y segundo es imposible de conseguir si seguimos creando una Europa intervenida y sin crecimiento.

Europa necesita ser un centro de atracción de capital, no de susto o muerte. La banca tiene una responsabilidad incuestionable en la crisis, pero no se puede desligar el empuje y la intervención de los estados en esa expansión de crédito artificial y excesivo. No lo olvidemos. Son dos caras de la misma moneda. La solución a una década de exceso no se iba a dar en dos años, pero tampoco perpetuemos el problema eternamente.

Diez mitos sobre la crisis y su solución

28/4/2012 El Confidencial

Ya estamos buscando cabezas de turco. Standard & Poor’s ha rebajado la calificación a España y la culpa es del Boogie. Ya saben lo que digo siempre. Una agencia de calificación es un ente cuya función es cobrarle a Paul McCartney para informarle de que los Beatles se han separado. Siempre actúan tarde, mal y con datos desfasados. Pero no pesimistas. En el caso de S&P, las estimaciones de PIB para España siguen en la parte alta de las estimaciones (-1,5% en 2012 y -0,5% en 2013), mucho más optimistas que Funcas, por ejemplo.

Y en medio del debate, me siguen llegando muchos mitos y excusas sobre la crisis, así que me he permitido recopilar algunos:

1. Ahora es cuando el Estado tiene que gastar. Solucionar deuda con más deuda. Nos olvidamos de que cuando pagamos gastos corrientes con deuda son nuestros hijos los que reciben la factura, con intereses. Llevamos una década endeudándonos para pagar intereses y gastos corrientes. España incrementó el gasto público en 67.264 millones de euros entre 2007 y 2011, un 6,4% del PIB, para generar una caída del PIB del 3,3% y una caída de la producción industrial de 12,7%, con un aumento del desempleo brutal. ¿Lo queremos repetir? Los keynesianos siempre dicen, “no ha funcionado, hagámoslo otra vez”. Total, como dice Krugman “se pueden bajar salarios y subir impuestos”. No, austeridad y crecimiento es un objetivo posible”. (http://www.cotizalia.com/opinion/lleno-energia/2012/02/04/austeridad-y-crecimiento-un-objetivo-posible-6590/

2. No se puede recortar más. Las subvenciones en España superarán los 14.000 millones de euros en 2012. Otro dato. Tenemos 446.000 políticos profesionales empleados en la Administración Pública. No funcionarios de carrera, ojo. A dedo. 300.000 más que Alemania. Eso supone, asumiendo un salario completo, incluida seguridad social e impuestos y otras cargas, de 4.000 euros cada uno en 14 pagas, 24.976 millones de euros anuales. Pagados por usted. Defendamos lo público, pero lo publico de verdad. Por supuesto, ya hemos hablado en varias ocasiones de las comunidades autónomas y su “modesto” presupuesto de 400.000 millones de euros anuales. Y yo me pregunto, ¿no se pueden reducir esas tres partidas y a esos políticos pagarles la mitad de su sueldo en bonos del Estado, que dan una rentabilidad estupenda de casi el 6%? ¿Tiene el Estado y sus administraciones que acaparar el 55% de la economía?

3.No tenemos un problema de deuda pública, sino privada. ¿Sabían ustedes que casi un 19% de la deuda neta del Ibex 35 –exceptuando los bancos- son facturas impagadas o devengos retrasados de la administración? En el caso de algunas empresas, las facturas pendientes suponen casi un 50% de su deuda con recurso. Luego está el concepto de “privado”. Asumir que las empresas fantasma creadas por la administración regional son “privadas” o que la deuda de las cajas -públicas todas- es privada es, como mínimo, irrisorio. Pero, por otro lado, deberíamos recordar que la deuda pública la pagamos todos en impuestos de rentas decrecientes –empobreciéndonos- y la deuda privada, por el contrario, se puede reducir con ampliaciones de capital y desinversiones. ¿Le prestaría usted a una empresa que se endeuda solo para pagar intereses? ¿A qué coste? Les emplazo a leer lo que comentábamos aquí (http://www.cotizalia.com/opinion/lleno-energia/2012/04/14/el-mercado-no-ataca-se-defiende-hay-que-atraer-inversores-no-espantarlos-6895/

4. El Banco Central Europeo debe inyectar fondos a la banca para reducir el riesgo. La expansión monetaria sin ajuste fiscal es una bomba de relojería, ya que solo funciona puntualmente, no cuando se incurre en déficits estructurales. Pero, como ya hemos visto con los LTROs y similares, no funciona. La deuda no se soluciona con más deuda y el riesgo se contagia, no se mitiga. Cuando dicen “el BCE debe rescatar a la banca para que no pague el contribuyente” es para morirse de risa. ¿De dónde creen que viene el dinero del BCE? Del contribuyente. El balance del BCE es ya el 32% del PIB de la Eurozona. ¿Piensan que esa deuda no se va a pagar a impuestazos actuales o futuros? Es la ilusión monetaria de la patada hacia delante que nos ha llevado a agrandar el agujero. (http://www.cotizalia.com/opinion/lleno-energia/2012/01/21/a-imprimir-el-bce-la-fed-y-la-ilusion-monetaria-de-la-patada-para-adelante-6532/

5. Si reducimos el déficit bajará la prima de riesgo. Reducir el déficit es solo reducir la cantidad de deuda adicional. Si yo le debo a usted 1.000 euros, decir que yo le iba a deber a usted 1.200 euros y ahora voy a reducirlo a “solo” 1.100 no me va a hacer ninguna gracia como acreedor. La prima de riesgo valora el exceso de rentabilidad requerida a una economía que no crece y que no puede repagar su deuda. No poder repagar- pero menos- no reduce la prima. Lo que hay que reducir es la deuda absoluta, vender activos y atraer capital, dejar de endeudarnos para pagar intereses, sobre todo cuando los recortes y aumentos de impuestos solo cubren la cantidad pagada por coste financiero (27.000 millones de euros). Un problema de liquidez que va camino de ser de solvencia, como el actual, no se resuelve nada más que reduciendo los gastos al nivel de los ingresos del ejercicio anterior. No rezando que los ingresos suban. 


6. Hispabonos, eurobonos son la solución
. Seguimos obviando que un problema de deuda no se soluciona re-empaquetando y escondiendo deuda. Pero seguimos olvidando que, como ocurrió con las hipotecas ‘subprime’, el riesgo se contagia (http://www.cotizalia.com/opinion/lleno-energia/2011/11/26/eurobonos-no-gracias-la-deuda-no-se-soluciona-con-mas-deuda-6340/). Europa y España deben buscar una manera de crecer sin ahogar al contribuyente con más endeudamiento. 

7. Las agencias, los mercados, nos atacan. Elvis no ha muerto o la teoría de la conspiración -“echar la culpa a un ente difuso y lejano”-. Nunca admitir nuestros excesos y nuestra culpa. Si de algo hay que acusar a las agencias es de haber sido siempre optimistas, diplomáticas y complacientes con los gobiernos –sus clientes- y de reaccionar tarde. Por eso el mercado solo hace caso a Egan Jones (http://www.egan-jones.com/ ) y las agencias independientes. Y sus análisis sí que asustan. Y a los mercados culparles de creerse eso de la recuperación en forma de V y la tontería de que a largo plazo todo sube. Los inversores llevamos años como el cuento de la cigarra y la hormiga, tocando el violín pensando que viene el verano. Y a los que anunciaban el invierno se nos ha llamado antipatriotas y especuladores.http://www.cotizalia.com/opinion/lleno-energia/2012/04/14/el-mercado-no-ataca-se-defiende-hay-que-atraer-inversores-no-espantarlos-6895/

8. Hay que bajar salarios… Cuando el Estado se lleva el 51,4% del coste laboral de un trabajador (nómina de 2.750 euros al mes), el empleador paga el doble por un trabajador de lo que este percibe por su trabajo. Se crea pobreza, porque cada vez que se bajan los costes laborales se reduce, oh sorpresa, el monto neto que percibe el asalariado, no el porcentaje del Estado. Esto genera menor consumo, menor actividad, y menor incentivo para producir mejores bienes y servicios. 

9. …y aumentar impuestos. Si añadimos las trabas a crear empresas, con la burocracia que nos ahoga, lo que nos faltaba era subir impuestos. La presión fiscal en España es del 39,9% de los costes laborales frente al 35% de la OCDE. Los impuestos indirectos son también de los más altos, con hidrocarburos, impuestos regionales y locales a la cabeza. Pero me dicen que las grandes corporaciones envían miles de millones a paraísos fiscales y no pagan impuestos. ¿Cierto? Miren la carga impositiva, no sobre el beneficio neto -que es contable- sino sobre la caja generada en España. Oh, sorpresa, las grandes empresas pagan casi un 20% de su caja neta después de inversiones generada en España en impuestos de todo tipo. El problema es la cantidad de ese beneficio neto que no se cobra, porque lo debe la Administración. Incluso si usáramos las cifras –exageradas- que cierta gente asume sobre “evasión fiscal e impuestos adicionales”, 12.000 millones de euros, no llegaríamos a reducir deuda absoluta. Seguiríamos creando un déficit anual de 17.000 millones de euros. 

10. El sistema bancario privado ahoga al Estado. ¿O al revés? La banca es pública en su mayoría y la privada está íntimamente ligada al Estado. Nos olvidamos que nuestro sistema financiero, – el mejor del mundo- es el más regulado, gracias al BdE y es 67% público, gracias a las cajas tan bien gestionadas por todos los partidos y sindicatos. Tras cuatro años de crisis inmobiliaria evidente y reconocida, solo se ha provisionado un 22% de su exposición al ladrillo y menos de un 50% de su exposición al suelo. El problema del sistema bancario no es que no quiera dar crédito. Es que no puede tomar riesgo mientras sus balances se deterioran por la pérdida de depósitos, mantener la “respiración artificial” a empresas zombi ultra endeudadas y la poca capacidad de riesgo se acapara por las exigencias de compra de deuda soberana. Íntimamente ligado al Estado.

Esta semana me han comentado varios cuentos que no quiero ignorar. El más divertido dice que Blackrock “es la bolsa española” y como este fondo de inversión iba a apoyar un sistema “contra los comisionistas”, los malvados mercados (como si Blackrock fuera una ONG) han decidido atacar a los intereses de dicho fondo, que “son” Repsol y el Ibex. Toma ya. Blackrock, 300.000 millones de dólares de activos, tiene menos de un 0,7% de los mismos en Repsol y menos de un 1% de sus activos en el Ibex. Sin embargo, los malvados mercados deciden atacar a Blackrock a través del Ibex en vez de sus participaciones -muy superiores- en BP, Tullow, BG, Nestlé, Basf, Bayer o Diageo. Elvis no ha muerto.

Me dicen que los malvados mercados están creando derivados en bonos de la republica francesa, que nunca los ha tenido, porque así se puede atacar a la deuda soberana del país galo si gana Hollande. No porque Francia tenga programado atiborrarse a endeudamiento hasta el 110% de su PIB en 2014 gane Hollande, que tiene a medio partido socialista en los consejos de esos malvados bancos, o Sarkozy, que también tiene a sus colegas en dichos bancos. No. Porque les atacan. Elvis no ha muerto.

Las cosas son mucho más sencillas. España, Europa, EEUU o Japón, deben dejar de jugar al avestruz, a dar la patada hacia delante, de meter deuda hasta en los cajones para sacarle dinero al contribuyente. Reducir gasto político, reducir subvenciones. Adecuar gastos a ingresos, no ingresos a gastos. Y verán como nadie nos ataca. Lo peor es resignarse a ser rescatados. No podemos permitirlo.