Daniel Lacalle

Mis recomendaciones al movimiento 15M, 22M etc…

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Este artículo se publicó en 2011 dedicado a los manifestantes del 15M. Creo que merece la pena recuperarlo para el 22M:

26/5/2011

He pasado casi una semana intercambiando tweets con integrantes y simpatizantes del movimiento Democracia real Ya. Debo reconocer que ha sido una experiencia muy enriquecedora y de la que he aprendido mucho. Empecé, como tantos, con grandes sospechas, entre mensajes de nacionalización de la banca, anarquía y algún que otro insulto.

Debo confesar que lo que me llevó a comenzar el diálogo hasta bien entrada la madrugada de los últimos días fue la duda de la imparcialidad del movimiento, ya que cuando gobierna la izquierda los protestantes atacan al “sistema”, ente difuso e impersonal, y cuando gobierna la derecha las protestas van dirigidas específicamente a personas con nombre, apellidos y carnet de identidad. Ese punto de “solidaridad en la desgracia” hacia gobiernos de un lado y otro a los que los suyos y sus simpatizantes les presuponen siempre buena intención y superioridad moral. Tuvieron mala suerte, qué se le va a hacer. La culpa es del “sistema”. Vaya por Dios.

Pues bien, a medida que intercambiaba ideas con los twiteros se estableció un diálogo francamente interesante y revelador. Gente muy preparada, frustrada pero cabal y con espíritu constructivo. El verdadero germen de lo que puede ser el futuro. Allá van mis recomendaciones, con humildad. Tómenlas como una simple aportación desde mi respeto y mi cariño:

.- Si preocupa la dictadura de los mercados, no a la deuda. Reclamar más subsidios y más gasto solo va a generar más dependencia de los mercados, que tienen la mala costumbre de exigir que se les repague su préstamo y que se le remunere un interés adecuado. Una economía endeudada solo genera dependencia. Si todas las empresas y tecnologías que defienden viven de subsidio, no florecen, sobreviven, y el beneficio que generan para sí mismas es directamente proporcional a la pérdida que usted percibe en su bolsillo. Los subsidios excesivos crean pereza, y por muy bienintencionados que sean son un fondo perdido, que genera gasto, más deuda, y mayor empobrecimiento.

.- Menos impuestos, más derechos. Menos impuestos para las rentas bajas y medias. Financiar al Estado pagando impuestos en exceso en las nóminas para luego “devolver” la renta es regalar dinero. Hagan que el Estado no tenga la tentación de gastar insosteniblemente. Den más renta disponible a las familias, que han demostrado ser capaces de gestionar la crisis mucho mejor que cualquier gobierno, capitalista o comunista. Creen riqueza para que la Seguridad Social se capitalice, no incrementar el agujero y taparlo con parches de gasto.

.- Contra los supuestos excesos de las grandes corporaciones, crear empresas. Creen cooperativas. Monten empresas. Salgan del círculo del subsidio, que les hace más dependientes. Usen el talento para crear su propio futuro. No es imposible.

.- El fracaso no existe. No le tengan miedo. Vean la crisis como una oportunidad. El Estado les ha convencido de que no pueden tener éxito si no son funcionarios, o empleados de una enorme corporación. El miedo al fracaso les ha llevado a la esclavitud del sistema que critican. En España el 80% del sistema bancario es estatal, manejado por sindicatos y políticos. En el año 2007, cuando se le echaba la culpa al capitalismo feroz de la crisis, más del 74% del sistema bancario mundial estaba controlado por los Estados. El Estado acaparando un 57% de la economía ha  generado esta situación. Más Estado no les va sacar de ella.

.- Tomen el reto de hacer un movimiento realista y verdaderamente apolítico. Curioso ver que lo primero que ha hecho el movimiento es juntarse en asambleas populares. Algo que gente tan despreciable e inteligente en su maldad como CastroVidela o Chávez vendían como “democracia”. Juntar a un grupo, separarlo en mini-grupos, debatir, volver a separarlo y cuando han decidido lo que acuerda el grupo más pequeño, liderado por un “moderador”-comisario, gritar a una “el pueblo ha decidido”. ¿Les suena a algo? ¿Juntas bolivarianas tal vez?

.- Colectivismo, ¿para qué? Si es cierto, como dicen, que los modelos del pasado hay que cercenarlos porque no funcionan, recuerden que el modelo que ha demostrado fracasar de manera más clara y con peores consecuencias para el pueblo en los últimos cien años es el del colectivismo y estatalismo. Aprendan del pasado para no repetirlo, ni el de los últimos diez años ni el de los últimos cien.

.- Centren su movimiento en el individuo. La persona. Gente llena de talento, de capacidad, de ilusión, asustada y frustrada, es cierto, a la que le dicen que nunca van a poder conseguir nada. Esas personas pueden y deben demostrar que son líderes. Creen líderes económicos, tecnológicos, que revolucionen el país. Si no crean lideres, se rodearan de jefes de negociado.

.- Salgan fuera. El 70% de la población activa trabaja a menos de 30kms de donde nació. Tomen riesgo, como hicieron nuestros abuelos y bisabuelos, que crearon riqueza y empleo. El futuro es la tecnología y el valor de la capacidad intelectual. Desarróllenlo. Conviértanse en líderes globales. ¿Por qué puede un señor en un garaje de Iowa o en Israel crear una empresa líder que ayude a mejorar el mundo y ustedes no? Claro que pueden.

.- No hay derechos adquiridos. El modelo del avestruz de evitar mirar al mundo y asumir que tenemos unos derechos adquiridos que les negamos a los trabajadores de Asia, África o América solo crea miedo y error. Busquen su ventaja competitiva, que la tienen, su activo intelectual y su capacidad de adaptación a un mundo complejo, y aprovéchenlo. Los sindicatos no están para crear trabajo, sino para mantener el de sus afiliados, aunque sea a costa de los demás. Sospechen de quien les ofrece el futuro mirando al siglo XIX.

Y ante todo mucha suerte. Un abrazo.

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