“Show some feeling and respect, I’ve had enough and that’s a fact”. Ralf Hutter, Florian Schneider.
En estas semanas hemos leído mucho sobre la mal llamada guerra comercial. Nos encontramos ante una negociación muy evidente entre el mayor consumidor y el mayor suministrador y, como siempre ocurre, es el consumidor –EEUU– el que ha dicho “basta”.
Nadie gana en una guerra comercial, y los aranceles siempre son una mala idea. Pero no olvidemos que solo son un arma.
¿Qué sucede cuando los políticos ven que sus monstruosos estímulos no han llegado? Sacan al siguiente conejo del sombrero. Necesitan un nuevo nombre y una nueva solución mágica para que los ciudadanos crean en la magia de las políticas del lado de la demanda a pesar del fracaso constante de esos mismos planes.
No me preocupa la inteligencia artificial, me aterra la miopía humana. Y el debate sobre la tecnología y la sociedad que vamos a tener en el futuro se está aprovechando para engañar a los ciudadanos y que acepten someterse a unos políticos que no nos pueden ni nos van a proteger, pero a buen seguro van a lucrarse prometiéndolo.