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Las inconsistencias de los planes económicos de «Podemos»

 

«La palabra democracia mola, por lo tanto tendremos que disputársela al enemigo. La palabra dictadura no mola, aunque la dictadura del proletariado sea la mayor expresión de la democracia» (Pablo Iglesias)

Impago de la Deuda (vean)

El 90% de la hucha de la Seguridad Social y de las pensiones esta invertido en deuda soberana. En el momento en el que declares impago, quiebran ambas. Y no se puede «desligar» el impago a «solo los extranjeros» o «todos menos la SS y las pensiones». Primero, los pleitos internacionales contra España se sucederían. El «default técnico» llevaría, como ha ocurrido en todos los países que lo han hecho, a hundir su capacidad crediticia privada y estatal.

Los «recortes» que tanto odian serían inmediatos porque el país no tendría acceso a financiar el déficit.

En diciembre de 2001, Argentina hizo impago de 81.800 millones de dólares de deuda soberana. El PIB del país se hundió un 10,9% ese año.  El 16 de junio de 2014, el tribunal Supremo de EEUU dictaminaba contra Argentina por el impago de 2001. Tendrá que pagar decenas de miles de millones o quebrar… Viendo las reservas de su banco central, unos 30.000 millones de dólares, o reducirse a la mitad al pagar o evaporarse en pocos meses al consumirlas.

El PIB de Ecuador se desplomó tras anunciar su impago y en dolares constantes aun se encuentra un 22% por debajo de los niveles de 2007 a pesar del alza de los precios del crudo.

Comparar el caso español con Venezuela, Ecuador o Bolivia, ya que son productores de petróleo y España no, es cuando menos aventurado, pero en cualquier caso, la renta per capita en España supera en varias veces a la de esos países, como veremos en el epígrafe inferior.

PIB per capita Ecuador: $5.456

PIB per capita Venezuela: $12.766

PIB per capita Bolivia: $2.568

Precio del petróleo desde la llegada del Socialismo del S. XXI: +429%

PIB per capita España: $28.612

Igualdad en la Miseria.

Venezuela sin petróleo.

Eliminar el limite de déficit.

Hacer impago y a la vez exigir mayor capacidad de endeudamiento y ademas, por supuesto, barato, es simplemente imposible.

Eliminar el limite de déficit es irrelevante cuando no tienes crédito.

Es una cuestión de meses… En el momento en que uno anuncia que va a hacer impago de la deuda o que va a hacer la supuesta auditoria, inmediatamente se seca el crédito estatal y el crédito a las empresas privadas… Es una quiebra de país, y empiezan los pleitos internacionales. Estas propuestas son completamente imposibles, el concepto de «no voy a pagar la deuda pero al mismo tiempo voy a pedir que me presten más», es una donación, y eso no existe.

Auditoria «ciudadana».

Ciudadana. Por supuesto, al no asumir la validez de la deuda reconocida por entidades internacionales como el FMI, el Banco Mundial o cualquiera de las agencias de calificación, ni aceptar que esa deuda se ha contraído por un estado votado democráticamente y unas comunidades autónomas que tienen representación de casi todos los partidos en sus órganos de gobierno, lo que están proponiendo es simplemente una decisión aleatoria de unos «ciudadanos» que se erigen en auditores reales por encima de todas las instituciones. En realidad es dinamitar la legitimidad del Estado y sus representantes… Para hacer lo mismo, gastar y endeudarse.

Renta Básica Universal

Según cálculos del presidente de los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), Carlos Cruzado, la cuantía de esta renta básica debería ser de unos 645,3 euros mensuales. En cuanto al coste de implantarla en España, «para todos los ciudadanos sería de 361.000 millones de euros anuales«. Se trata de una cantidad que «desborda los ingresos tributarios totales del país». Otra opción, según el presidente de Gestha sería «la adopción de una renta básica limitada a las persona en riesgo de pobreza». Y para ponerla en marcha «se necesitarían más de 72.000 millones de euros anuales, una cifra que tampoco sería viable ya que supone casi el 40% de la recaudación global», según Cruzado.

Aumento del gasto publico en 35.000 millones

Otro 3,5% de déficit, añadido al ya estructural de 4%… eso supone un agujero anual superior a 75.000 millones de euros que deberían financiarse en los mercados… Con mayor deuda, intereses y por supuesto… mayores recortes después. Otro «Plan E» con esteroides.

Cubrir estos gastos con la lucha contra el fraude

Intentar recuperar ingresos solo vía “la lucha contra el fraude” sin atacar el gasto es peligroso, al confiar en unas estimaciones muy cuestionables mientras se mantienen unos gastos ciertos y reales. Además es un engaño, ya que no se recaudaría ni de lejos la cifra necesaria para atajar el desequilibrio de las cuentas, sólo se conseguiría un efecto mínimo de una sola vez, y no soluciona el déficit estructural, de unos 40.000 millones anuales.

Según las estimaciones del sindicato de técnicos de Hacienda Gestha, no ha habido crisis, sólo se han sumergido beneficios. Un aumento de 60.000 millones de euros entre 2008 y 2012, nada menos.

Para que se hagan una idea, en 2007 los beneficios del Ibex 35 eran de unos 50.000 millones de euros y han caído hasta 20.000 millones en 2013, pasando por unas perdidas netas de 8.500 millones en 2012. Si aceptamos las cifras de Gestha, la economía sumergida no sólo genera mayores beneficios que el Ibex entero sino que, mientras las grandes empresas veían como sus beneficios caían un 60%, la economía supuestamente sumergida crecía más que los beneficios de cualquier multinacional y duplicaba la evolución del Ibex. Sorprendente.

El problema de estas «estimaciones de cuento de la lechera» es que, igual que referenciar los gastos, déficit y presión fiscal a este nuevo PIB, no cambia nada. El agujero aumenta mientras le dicen que van a recaudar miles de millones más algún día.

Recordemos que un 40% de la cifra «estimada» por Gestha de aumento de ingresos fiscales viene de aumentos de impuestos, no de eliminar fraude fiscal. Y no olvidemos que nunca en la historia se ha recuperado una cifra superior a €4.000 millones atacando el supuesto fraude… Muy lejos de los €38.000 millones que comentan de «economía sumergida».

En cualquier caso, ni la cifra más optimista de fraude fiscal -que ademas seria una cifra recaudada una vez, no anual- cubre ni la mitad de los gastos por renta básica universal, que es anual, aumento del gasto publico y del déficit.

«Solamente con que las 3.000 grandes empresas tributasen al 20% se ingresarían 20.000 millones anuales para pagar la jubilación a los 60» (según Luis Alegre, de Podemos, a El confidencial)

La cifra es completamente errónea. El beneficio neto de las 35 empresas del Ibex es de unos 20.000 millones de euros, sin embargo cinco de ellas suponen 17.000 millones, es decir, treinta generan menos de 3.000 millones anuales de beneficio neto. Las 7.375 mayores empresas de España  no llegan a un beneficio neto de 26.879 millones de euros (BDE) en 2012. Las 3.400 mayores generaron un beneficio de 32.148 millones en 2011 (Agencia Tributaria). Es IMPOSIBLE recaudar ANUALMENTE una cifra ADICIONAL que suponga casi el 63% DE LOS BENEFICIOS DE LAS MAYORES EMPRESAS.
 
Es también falso que dichas empresas tributen un 6%. Mas del 89% tributan por encima del del 27%.
 
Tributacion grandes empresas
 
Tras excluir las minoraciones por doble imposición, y teniendo en cuenta los datos del Informe Anual de Recaudación 2013 de la Agencia Tributaria, obtenemos una tributación efectiva corregida para las grandes empresas para el ejercicio 2013 de poco más del 27% 
 
Lean a Diego Sanchez de la Cruz «Llama la atención, no obstante, que el falaz cálculo difundido no aplique la metodología de corrección que aplica en sus documentos oficiales la Dirección General de Tributos del Ministerio de Hacienda. Siguiendo dicha pauta, encontramos que, en realidad, la fiscalidad de los grupos consolidados españoles anduvo en 2012 en niveles del 13%, mientras que las grandes compañías del país pagaron, en la práctica, el 27% de sus beneficios al fisco.

¿En qué consiste esa corrección que omite Hacienda para sus cálculos? Como explica Adrià Pérez Martí, “se basa en descontar el efecto de las deducciones que corrigen la doble imposición. Por ejemplo, los beneficios de una empresa derivados de haber recibido dividendos de una participada están sujetos al impuesto. Sin embargo, esos dividendos fueron beneficios que ya tributaron en la empresa que los distribuyó”. Esa doble imposición permite aplicar una serie de deducciones que evitan que se pague dos o más veces por los mismos. Evidentemente, esto es habitual entre grandes compañías, ya que su presencia global es más fuerte y sus vínculos de propiedad con otras firmas es mayor.

Lamentablemente, las deducciones distorsionan el cálculo del tipo efectivo, lo que debería obligarnos a hacer la corrección descrita anteriormente. Cuando hacemos dicho ejercicio, encontramos que el tipo de los grupos consolidados ha sido del 11% en 2011 y del 13% en 2012. Los tipos serían mayor si las pérdidas sufridas por la crisis no fueran deducibles fiscalmente. Para las grandes empresas, la tributación efectiva que estima Adrià Pérez Martí sería del 23% en 2011 y del 27% en 2012″.

Monetizar la deuda y crear inflación «como hace EEUU o Reino Unido»

Se olvidan de crear libertad económica, flexibilidad, seguridad jurídica y apertura como EEUU o Reino Unido.

La evolución del ratio de deuda sobre PIB depende de tres variables: la tasa de interés real, el crecimiento del PIB real y el ajuste fiscal expresado a través del balance primario.

Así, la razón por la que la deudas/PIB en los países de la OCDE no se ha reducido, de hecho ha crecido, con la inflación desde 2001 a pesar de la caída de tipos de interés real, se debe a que se disparan los déficits primarios al aumentar de manera relevante los costes de productos importados, mientras que la variable crecimiento real del PIB se ralentiza al implementarse políticas de represión financiera, aumentos de impuestos.

Tomemos el caso del Reino Unido. Entre 2008 y 2013: Inflación +3,3% anual, deuda +15.2% anual.

“Crear inflación” ha demostrado ser una herramienta equivocada, y sobre todo, inútil, en los países de la OCDE.
En su informe “Inflating away the debt overhang? Not an option” Marco Valli, economista jefe del banco de inversión Unicredit muestra el importante diferencial que las políticas inflacionistas han creado entre el PIB real y el PIB potencial además de la diferencia entre el NAIRU (tasa natural de desempleo) y el desempleo reportado, ya que la debilidad de las economías avanzadas es significativa.

Estos países que monetizan deuda lo hacen porque tienen estructuras económicas libres y abiertas, y son referentes globales de atracción de capital.

?Devaluar?. «Entre 1980 y 1996, la peseta se depreció más de un 50% con respecto al dólar y al marco, el gasto público se duplicó en términos reales, la deuda pública sobre el PIB aumentó en 50 puntos, el IPC se triplicó (una inflación media anual del 7,2%) y, a pesar de todo, la tasa de paro entre 1982 y 1996 no bajó del 15%. De hecho, durante la mitad de los años se ubicó por encima del 20%. Alta inflación y más alto desempleo. El proyecto de devaluaciones competitivas no funcionó a pesar de que las condiciones nacionales e internacionales eran mucho más propicias que las actuales, esto es, pese a que España y el mundo estaban cargados con mucha menos deuda que en estos momentos» (Juan Rallo).

El régimen de Venezuela acumuló una inflación del 528% entre 2003 y 2011, para después firmar un alza de precios del 20% en 2012… En 2014 es del 60%, con racionamiento de agua, electricidad, leche y productos básicos…. Y una caída esperada del PIB del 1% en 2014.  Venezuela es la pesadilla del petroestado (lean)… Para España quieren Venezuela sin petroleo ?eso es lo que piden?

Aumento de gasto publico, nacionalizaciones de sectores estratégicos y financiarlo con expansión monetaria 

El modelo que proponen es aumento de gasto publico, nacionalizaciones de sectores estratégicos y financiado por expansión monetaria eterna. Es el de la Argentina de Cristina Fernandez de Kirchner.

Cuando Néstor Kirchner asumió el poder, el dólar no llegaba a los tres pesos. En 2013 era cercano a 6,10. Sólo unas pocas monedas han perdido más valor que el que perdió el peso entre 2003 y 2013: las de Guinea, Venezuela, Bielorrusia, Seychelles y Congo. Argentina ocupa el sexto lugar en cuanto a destrucción monetaria, seguido de Etiopía.

Las cifras oficiales de desempleo, un 7-9 %, también esconden un paro que se estima muy superior al oficial, y un empleo subvencionado.
De acuerdo a un estudio del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), en los últimos quince años el empleo público en Argentina creció cinco veces más que la población.

La tasa de crecimiento promedio del empleo público fue del 5 % anual, mientras que los habitantes crecieron a razón del 1 % anual. En 1997, los empleados del sector público eran 720 mil. En 2013, tras diez años de gobierno de Néstor y Cristina Kirchner, son más del doble. El Estado es el mayor empleador, y La Cámpora, agrupación política kirchnerista, maneja hoy la bolsa de trabajo más grande del país, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos y Urgente 24.

Esto es importante porque el aumento indefinido del empleo público tiene un alto impacto inflacionario, ya que es financiado mayormente con emisión monetaria del Banco Central de la República Argentina. Imprimiendo moneda. Y la economía, que sufre de desinversión crónica y desabastecimiento.

¿Quién paga esos empleados públicos? Imprimir moneda y una economía masivamente subvencionada. Un 5 % del PIB son subsidios, con un gasto público que sólo se dirige a pagar una casta política hipertrofiada y a enmascarar el coste real de los bienes y servicios con tarifas injustificablemente bajas.

Según un análisis de Expert & Asociados, desde 2002, el gasto público creció más de 13 % del PIB, y también ha crecido el déficit fiscal a una tasa promedio del 30 %.

Dicho gasto público consolidado es del 47 % del PIB con presión impositiva casi del 50 % del PIB, pues el 35- 40 % de la economía es sumergida. Pero aun así, no es suficiente, y el gasto se financia vía una emisión monetaria cercana al 35 % anual. El país lleva los últimos ocho años en estanflación. La economía bucea en torno al 1,5 % con inflación del 30 %.

Hacer como Islandia

¿Islandia?. Islandia es más pequeña que Bilbao y sus necesidades financieras no superan a las del País Vasco. Pero les quiero presentar a alguien. Baldur Bjarnason es un islandés  con un pequeño negocio de diseño de páginas web. Se define como un damnificado más de la diáspora de talento joven que acarreó la salvaje crisis financiera que asoló Islandia en 2008-2009.

Harto de la cuestionable creencia generalizada de que “mi nación mandó al carajo a sus acreedores y al FMI, nacionalizó sus bancos, arrestó a sus directivos, condonó deuda a los particulares y disfruta de una economía en crecimiento”, Baldur desmontó los mitos que en los últimos años han llevado a movimientos sociales a idealizar la isla.

Para ello Baldur escribió un magnifico artículo titulado “Qué es lo que realmente ocurre en Islandia, porque estoy harto de que difundan mentiras” «What is actually going on in Iceland (because I´m tired of you people spreading untruths)» (http://studiotendra.com/2012/12/29/what-is-actually-going-on-in-iceland/).

En dicho artículo, se explica el intenso papel que sigue ejerciendo localmente el Fondo Monetario Internacional, cuyas recomendaciones han sido implantadas y prueban que Islandia es un país intervenido.

Otra falsedad es la idea de que Islandia no rescató a los bancos. Les inyectó, sólo a sus nuevos bancos nacionales, alrededor de 0,27 billones de coronas, casi el 20% del PIB del país.

Pero la crítica más furibunda se produce cuando aborda la cuestión de la falsa condonación de las deudas a los ciudadanos locales.

El importe real de los créditos en moneda extranjera dobló con motivo de la crisis debido a la depreciación de la corona. Y si se ha producido su cancelación es porque los tribunales han determinado la ilegalidad de buena parte de ellos pese a la oposición ante la Justicia del gobierno islandés. Del mismo modo, subraya cómo el ajuste del techo hipotecario -con eliminación del exceso existente hasta la entrada en vigor de la norma- se fijó en el 110% del valor de la vivienda usada como garantía. Por tanto, los que debían más de lo que tenían no mejoraron su situación. Más bien al contrario, ya que las cláusulas anti-inflación impidieron que los islandeses se beneficiaran de su impacto sobre las deudas en los momentos en los que esta se disparó.

Hacer como Ecuador y Bolivia

Les recuerdo que Ecuador, tras anunciar el impago, tardó cinco años en tener acceso a crédito y el tipo de interés fue del 7,5%. Su gasto publico sobre PIB es el 40% (en españa supera el 45%).

Entre 2006 y 2011 el PIB real en dólares constantes del 2000 creció en un 20% en Chile, 23,9% en Colombia y 40% en Perú. En cambio, Ecuador creció en un 22,6% y Venezuela solo 13,7%. Durante el mismo periodo, el PIB real per cápita creció un 15% en Chile, 15% en Colombia y 33% en Perú. Las cifras para Ecuador y Venezuela son menores, 14% y 5%, respectivamente.

En los países socialistas del siglo XXI, entre 2006 y 2011, el gasto público como porcentaje del PIB aumentó en 4,6 puntos porcentuales, en Chile, 1,5 puntos porcentuales en Perú y disminuyó en 0,1% de un punto porcentual en Colombia. En cambio, en Ecuador aumentó en 23 puntos porcentuales y en Venezuela en 6 puntos porcentuales.

En cuanto a pobreza, sería injusto comparar a Ecuador y Venezuela con Chile, un país que está cerca de convertirse en desarrollado. Pero si es apropiado compararlo con Colombia y Perú. Según la CEPAL, Colombia redujo el porcentaje de población que vivía en la pobreza entre 2006 y 2011 de 42,2% a 34,2% (8%) y Perú de 44,5% a 27,8% (16,7%). Según la misma serie de datos, Ecuador redujo la pobreza de 43% a 35,4% (7,6%) y Venezuela solamente de 30,2% a 29,5% (0,7%). Perú redujo el doble de pobreza que Ecuador casi sin aumentar el nivel de gasto público.

Las cifras para Bolivia son también muy desalentadoras. El PIB per cápita aumentó de 1.200 dólares a 2.400. El PIB per cápita en Chile es de 16.023 dólares. El 49% de la población vive en la pobreza a pesar de multiplicar por cuatro su renta petrolera. Reducir la pobreza solo del 60% al 49% con un aumento de los precios de las materias primas tan brutal como el visto en estos años es poco más que indecente. Ecuador, Bolivia y Venezuela han basado su moderado progreso en el gasto público que ha sido posible gracias a la subida de los precios del petróleo. Chile, Colombia y Perú, sin rentas por materias primas tan altas, obtuvieron resultados superiores con economías abiertas y respeto a la propiedad privada.

Nacionalizar los sectores estratégicos

Asumimos que les parecen estratégicos telefonía, electricidad, energía y finanzas. El 70% del Ibex. Solo la expropiación de esos sectores costaría al estado más de 150.000 millones de euros (mayor deuda) si paga un descuento similar al caso argentino en la expropiación de YPF comparado con el valor en libros, es decir, una cifra superior a siete veces los beneficios netos anuales del Ibex, ademas de asumir las inversiones anuales de esos sectores que superan en dos veces y media a sus beneficios netos. Por supuesto, asumir esas empresas conllevaría la caída de la calificación de la deuda de las mismas, con el consiguiente impacto en sus beneficios. Partiendo de que los beneficios en España de las eléctricas, por ejemplo, son deficitarios (reciben en caja menos de lo que reportan como beneficio, y se acumula un déficit de tarifa), el estado no podría acometer las inversiones necesarias, como ya ocurrió en su momento con FECSA o Sevillana de Electricidad cuando eran publicas. Por supuesto, los pleitos internacionales serian extremadamente onerosos y lentos.

Jubilación a los 60 garantizada con pensión mínima

Un sistema que ya es extremadamente deficitario y donde el cambio demográfico y el desempleo hace que  el ratio de cotizantes por jubilado haya descendido a 1,96 simplemente no puede permitirse un coste adicional que superaría los 40.000 millones de euros anuales siendo muy conservadores.

Este magnifico articulo de Domingo Soriano (http://www.libremercado.com/2014-05-31/el-populismo-de-podemos-jubilacion-a-los-60-y-pensiones-mas-altas-para-todos-1276520014/) lo explica con detalle.

«El problema con estas propuestas es que no responden a la principal pregunta que se haría cualquiera, ¿y esto quién lo paga? El sistema de pensiones español está sometido a una enorme tensión financiera. De hecho, incluso aunque los sucesivos gobiernos han idosacando partidas de gasto de la Seguridad Social (financiándolas vías impuestos), los ingresos no son suficientes para abonar todas las obligaciones.

De hecho, el año pasado, por segunda ocasión consecutiva, el Gobierno tuvo que tirar del famoso Fondo de Reserva. Más de 11.000 millones de euros tuvieron que ser enviados a la Tesorería de la Seguridad Social, para poder pagar todas las prestaciones. Ya sólo quedan 55.000 millones en esa hucha que se suponía que aseguraría nuestras pensiones para siempre. O lo que es lo mismo, en cinco años, el sistema podría entrar en quiebra.

La realidad es tozuda. Según las estadísticas de la Seguridad Social, los ingresos por cotizaciones han pasado de 108.103 millones en 2008 a los menos de 103.000 millones previstos en los Presupuestos de este año. Es cierto, si se reduce el paro y se consigue crear empleo, esta cantidad podría subir algo, pero nada apunta a que el número de altas en el sistema vaya a dispararse. Las previsiones oficiales hablan de un paro cercano al 15% en 2020 (y son optimistas en comparación con otros estudios).

En cuanto a los gastos, la situación es la opuesta. Han pasado de 109.813 millones en 2009 a 129.000 millones para este año. Y ya no queda mucho donde rascar. De ese dinero, 125.000 millones corresponden a prestaciones sociales y el resto a gastos de personal y de bienes o servicios. Seguramente, para sostener el edificio, se seguirán quitando partidas de la Seguridad Social y pasarán a pagarse vía Presupuestos (las pensiones de viudedad están en el primer puesto de la lista). Pero aún así, la tendencia es clara y creciente.

De esta forma, las dos grandes cifras del sistema ya no cuadran. Este año, por ejemplo, las pensiones contributivas alcanzarán los 112.000 millones y las cotizaciones sociales (de todos los regímenes) se quedarán en menos 103.000 millones. Y la tendencia es imparable».

Pero incluso en un mundo ideal sin el nivel de paro actual la propuesta no contempla el mayor problema de España. la demografía.  La unidad familiar ha perdido un 44% de miembros de media desde los años 70. España ya supera los 9 millones de jubilados y la población activa jamas ha superado los 20,5 millones. Las pensiones ya suponen 127.000 millones de euros, el 36% del presupuesto. Aumentar el gasto en una cifra superior a los 40.000 millones supone un déficit añadido a los ya mencionado en los epígrafes anteriores del 4% del PIB.

En resumen…. Un déficit estructural mínimo de 120.000 millones de euros anuales adicionales incluso asumiendo las delirantes y optimistas cifras de ingresos por lucha contra el fraude fiscal y que no se vaya de España hasta el ultimo empresario que genera trabajo y riqueza ante el atraco impositivo que se presentaría.

Se nos venden como ideas «nuevas» las mismas que se han repetido durante 150 años con el mismo final:

Pobreza, Hiperinflación, Desabastecimiento y Quiebra.

 

(Este articulo es una recopilación de comentarios en prensa, TV, El Confidencial y Viaje a la Libertad Económica)

 

Hay que facilitar y agilizar la contratación (‘Cara a Cara’ en Navarra TV)

 

Entrevista en Cara a Cara (febrero 2014) donde hablamos de reforma fiscal, política de creación de empleo y contratación, Europa y recomendaciones de Bruselas, populismo y gasto publico. «Hay que dejar de gastar como oligarcas sin petroleo».

Hay que bajar impuestos ya. El esfuerzo fiscal en España sigue siendo uno de los mayores de la OCDE. Y no es una carrera a recaudar, como explicaba en el post El gasto es el problema“. El juego de sostener el PIB con gasto hipertrofiado no reduce el paro lo suficiente. Es urgente.

España tiene potencial para crear millones de empleos netos. Para ello, hay que bajar las tasas. Se espera que se creen 650.000 puestos de trabajo nuevos para 2014-2015 –(yo estimo unos 800.000 a 2016)–, pero no es suficiente. El empleo no va a venir de una Administración hipertrofiada queconsume casi el 45% de los recursos del país y donde el gasto en empleo público supone el 11,9% del PIB superando la media del conjunto de países desarrollados, que se sitúa en el 11,3%. Eso sin contar asesores (1.000 millones de euros anuales) ni empleados de empresas públicas. Tampoco va a venir de las grandes empresas que ya cuentan con una media del 20% de empleados superior a sus comparables europeos (empleados sobre cifra de negocio en el país, Bloomberg). Va a venir del autoempleo y las pymes.

Para reducir el paro hay que:

– Fomentar el autoempleo. Crear empresas en 24 horas, como en tantos países, y no ser uno de los países de la OCDE donde es más caro y lento montar una. El tiempo necesario para poner en marcha un negocio en España es el doble que la media. Que los creadores de pequeños negocios y nuevas empresas no vean que el coste es inasumible con respecto al riesgo que ya supone su iniciativa empresarial de por sí.

– Incentivar a las pymes. No hay que olvidar que son las que crean el 70% del valor añadido de un país. Bajar los impuestos de Sociedades y Cuotas Sociales para crear empleo. Las empresas españolas dedican un total del 58,6% de sus beneficios a pagar impuestos, según los datos del Banco Mundial.

– Bajar cuotas a autónomos. Cercenar la inaceptable cuota de autónomos, que ha aumentado un 20%. Los trabajadores que hayan montado su propia empresa (administrador societario) y los autónomos con más de una decena de empleados a su cargo pagan una cuota mensual próxima a los 314 euros, inasumible en un entorno de incertidumbre y riesgo empresarial.

– Reducir impuestos a empresas. Que las nuevas empresas creadas no paguen cuotas sociales e impuestos hasta tener dos años de beneficios, como en Reino Unido. Y cercenar de manera drástica las trabas burocráticas y la extrema complejidad legislativa de un país de diecisiete regímenes que se autojustifican creando centenares de normas cada año. Cambiar los incentivos: menos capataces para “parar y fiscalizar” y más facilitadores.

– Reducir IRPF para aumentar ahorro y consumo. Sí. Ahorro. Sin ahorro, y consumo posterior, la economía no se pone en marcha. Desincentivar el ahorro para sostener el PIB es una política errónea y peligrosa. El salario bruto de un trabajador se deduce un 47,3% en impuestos. Sumando el IVA, el sueldo es de 67,4% para el Estado.

– Cortar gasto político y superfluo, subvenciones y excesos de burbuja, como comentaba en este post. España ha aumentado el gasto público un 48% entre 2004 y 2009 y sólo lo ha reducido ligeramente un 5% desde 2010 (Lean). Los que defienden “ser flexibles con el déficit” deben explicar cómo van a endeudar España más de 80.000 millones anuales, que es una locura.

Las soluciones no van a venir de las mismas políticas de gasto inútil e intervencionismo que ya destruyeron 3.000.000 puestos de trabajo. La EPA muestra lo evidente: no se crea empleo suficiente con un Estado hipertrofiado. Los datos muestran recuperación, pero es frágil e insuficiente. Se puede hacer mucho más.

Con las Manos en la Caja. Entrevista en «Punto de Mira»

 

En España no se han rescatado «los bancos». Se han rescatado las cajas, todas públicas, y entidades de titularidad pública. Grandes «ventajas» -ejem- de la banca pública. El contribuyente se come los agujeros patrimoniales.

En las cajas publicas el estado no «invirtió». Se cubrió un enorme agujero patrimonial, de 60.000 millones. Confundimos cubrir una perdida con «invertir» y los fondos utilizados con el precio al que se puede vender esa caja posteriormente.

Nadie ha «regalado» nada al vender cuando no hay ofertas mejores. Catalunya Banc, ejemplo de banca pública que «invertía» en España y según criterios «sociales». Nos ha costado 12.000m cubrir el agujero. El estado no «malvende» nada en lo que no hay ninguna oferta superior. El valor no lo dicta un comité. (Ejemplo: si yo cubro un agujero patrimonial de 12.000 millones eso no significa que la caja valga 12.000 millones, sino que ya no tiene valor negativo).

No es mala idea vender esas cajas porque a) no es correcto pensar que las hemos saneado del todo b) no es labor del estado continuar gestionando algo que ya ha sido un fracaso manifiesto.

No existe ningún régimen político que no haya rescatado bancos -públicos o privados-, porque los estados son adictos a la deuda. No, Islandia tampoco. Inyectó, sólo a sus nuevos bancos nacionales, alrededor de 0,27 billones de coronas, casi el 20% del PIB del país.

Lo increíble de España es que tras el fracaso de los sectores públicos, con quiebras en cajas, eléctricas y petroleras, queremos más

Como explica Juan Rallo: «Si hubiéramos socializado pérdidas y ganancias el desastre para el contribuyente habría sido similar: las cajas estaban quebradas».

Esta entrevista, en Punto de Mira (a partir del minuto 12.55) trata sobre el problema de las cajas de ahorro y el sector financiero español, y los supuestos beneficios de la banca publica.

Recuerdo esta entrevista en Sintetia

:: La banca española, incluso en plena crisis, ha alardeado de solvencia, de no tener activos tóxicos, de beneficios e, incluso, de repartir dividendos. ¿Cómo se pasa de esa situación de “súper banca” a una donde todo indica que hay que rescatarla? ¿Qué nos hemos perdido por el medio? ¿Hay forma de saber el verdadero problema de nuestro sistema financiero?

Los beneficios que se han publicado han sido en muchas ocasiones –y hay que resaltar que hay grandes excepciones- ficticios, porque se ha retrasado el proceso de recapitalización y provisión de perdidas. Si la banca hubiese provisionado un 20% de lo que hoy reconoce como activos tóxicos cada año durante los últimos cuatro años la mayoría de esos bancos habrían dado pérdidas y, por supuesto, no hubieran pagado dividendos. Hemos corrido el riesgo de la política de esperar y esconder perdidas esperando una recuperación económica que no ha llegado. A ver si escampa. Y en el proceso se han deteriorado aun más los balances, se ha contagiado la percepción de riesgo de la banca problemática –algunas cajas- a la banca sólida, y ha desprestigiado nuestro sistema financiero. No éramos el mejor sistema del mundo ni era cierto que no tuviéramos hipotecas basura. Ese orgullo falso nos ha hecho mucho daño.

No sabremos la magnitud real del problema hasta que no se hagan auditorias independientes y se demuestre con transacciones reales el valor de tantos activos escondidos bajo préstamos zombi.

:: Respecto a esto último, ¿Qué opinas del informe del FMI? ¿Rescate bancario si o si? ¿Qué implicaría ese rescate?

El rescate ya es un hecho. Implica forzar una muy necesaria limpieza del sector bancario, ventas de participaciones industriales innecesarias, provisión de activos tóxicos y mejora del análisis de riesgo. Es un buen primer paso, pero no va a ser la panacea que abra el grifo del crédito. Las entidades financieras no pueden reducir riesgo y recapitalizarse a la vez que aumentan el crédito, es como soplar y sorber al mismo tiempo. En Irlanda, Portugal o Reino Unido aún no se ha recuperado el nivel de crédito a empresas y familias después de muchos años de rescate bancario. Pero es un paso esencial que se debe hacer con firmeza y sin estimaciones optimistas, que es lo que nos ha llevado a donde estamos hoy. Este rescate se debería haber hecho hace años, pero nos empecinamos en negar la crisis y la realidad.

:: ¿Qué opinión te merece la política de fusiones entre bancos y cajas para “fortalecer” el sistema financiero? ¿no se ha engordado el problema, lejos de solucionarlo?

Un horror. Empaquetar y esconder riesgo no soluciona nada. Dos entidades malas no crean una entidad buena. Crean una doblemente mala. Aun peor, la fusión de activos tóxicos incorrectamente identificados hace que el riesgo sistémico se extienda a los pocos activos sanos de esas mismas entidades. Se debería haber recapitalizado de manera solida a las entidades antes de fusionarse.

:: Parece que existe un pánico generalizado porque un banco quiebre. Vemos todos los días quebrar a empresas en España, en el último trimestre más de 6.000 empresas españolas estaban en concurso de acreedores. Pero los bancos….no, ¿por qué? ¿Esto es así en todos los países?

Existe una percepción generalizada de que si quiebra un banco se lleva por delante todo el sistema económico. Eso es sólo por las enormes interdependencias que tienen los estados con los bancos y los bancos con el estado.  Pero no es cierto. Si quiebra un mal banco, los sólidos se fortalecen. Si todos se mantienen vivos se generaliza la desconfianza y no se diferencia a los buenos de los malos. Y hay grandes bancos. Lo hemos visto en EEUU y en Islandia o en los países del Norte de Europa.

:: ¿Estamos ante una crisis donde se ha puesto de manifiesto la dificultad de la banca para medir correctamente los riesgos?

No, estamos en una crisis derivada de décadas de creernos que todo sube a largo plazo, que el crecimiento está asegurado y que las estimaciones de rentabilidad de una inversión son solidas cuando vienen avaladas por ingresos regulados o subvencionados. Una enorme parte de nuestra crisis viene de ese error de que “a largo plazo” todo recupera su precio inicial, y de pensar que el capital es gratis y por lo tanto, el coste de capital solo baja.

Articulo sobre la regulación bancaria:

“Vamos a ser los más sanos del cementerio», decía un banquero tras escuchar las conclusiones del acuerdo europeo sobre la banca.

Cuento en un capítulo de Nosotros los Mercados que, en medio de la crisis financiera, un banquero francés me comentó lo siguiente: «Al Estado no se le estudia un crédito, se le concede». Por eso no es extraño que, acostumbrados a no sufrir nunca la falta de crédito y disponer siempre de recursos financieros, gran parte de nuestros políticos europeos simplemente no entiendan que la banca no puede soplar y sorber a la vez.  Es decir, reducir deuda –recapitalizarse- y dar crédito a diestro y siniestro mientras, por supuesto, les atiborran de deuda soberana.

Sin embargo, eso es exactamente lo que se le pide al sector financiero. Soplar y sorber.

Esta semana, otra resolución. Unos cientos de páginas más de reglas.

El proceso de cambios regulatorios constantes no fortalece los balances del sector financiero, sino que los debilita. Porque se torpedea el proceso de desinversiones, se introduce incertidumbre, que espanta a la demanda, y se sigue erosionando valor ahondando en la recesión.

Sí, la crisis financiera europea no es una crisis de «poca regulación» ni de sectores privados –un 50% de las entidades financieras europeas eran semi-estatales o controladas por políticos en 2006-. Miles de páginas de regulación publicadas cada año desde la creación de la Unión Europea y la Asociación Bancaria Europea (EBA).

Es una crisis de un modelo económico bancarizado -320% del PIB de la Eurozona- muy intervenido. Excesiva, compleja y burocrática regulación que ha prolongado la agonía del sector durante muchos años, en vez de facilitar las condiciones de mercado para las ampliaciones de capital y ventas de activos necesarios.

A pesar de la regulación más detallada y compleja de la OCDE, entre 2008 y 2011 Europa gastó 4,5 billones (un 37% del PIB de la Unión Europea) en ayudas a instituciones financieras, una gran parte de ellas –las cajas, por ejemplo- públicas y muy supervisadas.

Más regulación no lo va a solucionar.

Es lo que se llama «el problema endógeno» -«endogeneity problem»– (lean el excelente análisis Regulation of European Banks and Business Models del Centre for European Policy Studies). Y es precisamente ese exceso de intervención lo que impide una solución rápida y quirúrgica a las dificultades del sector financiero. La regulación debe ser efectiva y sencilla.

Otra patada hacia delante…  El acuerdo del Eurogrupo.

La resolución del Eurogrupo esta semana es otro ejemplo de dicho problema endógeno. Se ha vendido como un éxito, que recupera la solución Chipre que comentaba yo aquí en El precio de la estupidez para la resolución de problemas de capitalización de la banca.

«El triunfo del rescate interno», me decía un analista. No, no lo veo así. Porque no cierra las puertas a la intervención de los estados unilateralmente y además no permite que la banca se adelante y cree sus propios mecanismos de defensa.

Es un acuerdo que debilita, pero no elimina, la necesidad de rescates o de dinero del contribuyente.

¿Por qué?

– Al llevar a cabo constantes revisiones regulatorias –ya van más de veinte en seis años- y crear incertidumbre, el Eurogrupo no ayuda, porque los bancos no pueden llevar a cabo la limpieza de sus balances lo suficientemente rápido.

– Esa zancadilla sin mala intención –nunca la tienen- ocurre a la vez que los estados se endeudan más, tirando del balance de la propia banca, que llega a acumular hasta el 45% de la deuda soberana de cada país. Por ello, el «circulo vicioso» –palabras del BCE, no mías- de riesgo financiero-soberano se dispara.

– Los precios de los activos y de la cartera de créditos se deterioran a la vez que la situación económica empeora por las constantes subidas de impuestos y reducciones de renta disponible, creando un efecto nada sorprendente. La represión financiera empeora la mora en el sector financiero.

– Para evitar ese deterioro, se introducen nuevos tomos de cientos de páginas de regulación que vuelven a retrasar cualquier solución de mercado para la banca.

Hace ya más de seis años que la banca europea tenía que haber reducido su endeudamiento agresivamente. Según BNP, no llega al 30%.

Nuestro ministro, Luis De Guindos, tenía razón al buscar a toda costa que se protegiesen los depósitos de más de 100.000 euros y se evitasen declaraciones maximalistas de solución Chipre. Porque sabe que primero hay que atraer inversión, compradores y depósitos para que la banca pueda aumentar su capitalización y desapalancarse. Hacer lo contrario, poner encima de la mesa el palo antes que la zanahoria, lleva a nuevos shocks.

De hecho, al debilitar a una banca tocada poniendo énfasis en los riesgos para accionistas, bonistas y depositantes, pero sin haber promovido antes la recapitalización y el mecanismo de colchón, se generan aún más probabilidades de rescates con dinero público, porque corren el riesgo de que no haya suficiente dinero privado cuando se necesite, creando el efecto perverso de acelerar lo que el acuerdo busca evitar.

Los números son claros. Sin recapitalización y atraer inversión primero, la solución a lo Chipre que defiende el Eurogrupo simplemente es imposible. Porque no hay suficiente dinero entre accionistas, bonistas y depósitos mayores de 100.000 euros en caso de que un gran banco tenga dificultades. Ni de lejos, en una banca endeudada entre 25 y 40 veces.

El sistema bancario europeo tiene un volumen de activos de 26 billones de euros, de los cuales Francia es el mayor (€8,5 billones) y Alemania el segundo (€8 billones), seguido de Italia y España, con 4,1 y 3,5 billones aproximadamente.

Francia es el país donde el sector financiero ocupa mayor peso, tanto comparado con los depósitos que lo soportan, como en relación al PIB.

Y es el sistema bancario de Francia la razón por la que Europa no llega a un acuerdo de solución de mercado, no España –tercer país de Europa donde la banca tiene mayores depósitos con respecto a sus activos-.

¿Por qué? Porque Francia quiere estar en misa y repicando. Mantener el control férreo y estatizado de su sector financiero, no recapitalizarlo con ampliaciones, fusiones o inversión extranjera, y que además se lleve a cabo una unión bancaria en la que los problemas se repartan.  No es el único país que quiere seguir teniendo su sector financiero «atado y controlado» pero, además, con acceso al monedero de los demás. Por eso es imposible la «recapitalización directa».

La banca europea ha sido un arma esencial de los estados para expandir artificialmente las economías más débiles y, como el instrumento ya no les sirve adecuadamente, hoy –sin pretenderlo- lo ponen en peligro sin pensar en las consecuencias. Bueno, aun peor, pensando que no va a pasar nada y que en Bruselas «generan confianza».

La cumbre de esta semana, donde se trató el espinoso asunto de las recapitalizaciones bancarias, ha sido un ejemplo más de desconocimiento absoluto de los mecanismos de riesgo a los que se enfrenta el sistema financiero después de casi seis años de pasos en falso.

– Un desconocimiento preocupante de lo que es el capital de un banco y lo rápidamente que se extingue si no se dan condiciones económicas y de mercado positivas.

– Que a pesar de la crisis de Chipre y su mala resolución, aun piensen que entre bonistas, accionistas y grandes depósitos se cubren las pérdidas.

– Pensar que la deuda soberana no sufriría un brutal shock cuando los bancos con problemas tengan que vender sus carteras.

Vasos comunicantes

Lo he dicho muchas veces, el sector financiero europeo depende peligrosamente de que la deuda estatal sea segura. Pocos bancos de la Unión Europea sobrevivirían a una quita en la deuda soberana de su país, y el impacto sobre empresas y ciudadanos sería enorme. Sin embargo, la deuda soberana no hace más que crecer en casi todos los países miembros porque se torpedea el crecimiento, el consumo y la inversión con represión financiera.

Permitir el crecimiento y abrir las puertas al capital inversor es la solución de todos estos vasos comunicantes que confluyen en el sector financiero. Atrayendo capital, creando un entorno inversor favorable, con aumento de renta disponible y crecimiento económico, la banca se recapitalizaría, sus activos recobrarían valor, empresas y familias pagarían sus deudas y todo el sistema reduciría su deuda.

Sin embargo, con represión financiera, regulación depredadora e intervencionismo, podemos acordar lo que queramos en otro comité que el agujero de la economía y de los estados endeudados, crecerá, y con ellos el agujero de la banca, en una espiral descendente, The Downward Spiral recordando a Trent Reznor.

Comentaba el lunes en una conferencia que el modelo de absorción de la banca inviable que se está llevando a cabo en España es positivo. Un modelo de reducción del sistema que se llevaría a cabo más rápida y eficientemente si en Europa se preocuparan menos de dar titulares diciendo que los contribuyentes están salvados, porque primero no es cierto y segundo es imposible de conseguir si seguimos creando una Europa intervenida y sin crecimiento.

Europa necesita ser un centro de atracción de capital, no de susto o muerte. La banca tiene una responsabilidad incuestionable en la crisis, pero no se puede desligar el empuje y la intervención de los estados en esa expansión de crédito artificial y excesivo. No lo olvidemos. Son dos caras de la misma moneda. La solución a una década de exceso no se iba a dar en dos años, pero tampoco perpetuemos el problema eternamente.

‘Bancarrota’, el documental esencial para entender la crisis de España

Este documental realizado por Fernando Diaz Villanueva y Juan Rallo es esencial para entender la crisis española.

A mi me siguen llegando muchos mitos y excusas sobre la crisis, así que me he permitido recopilar algunos:

1. Ahora es cuando el Estado tiene que gastar. Solucionar deuda con más deuda. Nos olvidamos de que cuando pagamos gastos corrientes con deuda son nuestros hijos los que reciben la factura, con intereses. Llevamos una década endeudándonos para pagar intereses y gastos corrientes. España incrementó el gasto público en 67.264 millones de euros entre 2007 y 2011, un 6,4% del PIB, para generar una caída del PIB del 3,3% y una caída de la producción industrial de 12,7%, con un aumento del desempleo brutal. ¿Lo queremos repetir? Los keynesianos siempre dicen, “no ha funcionado, hagámoslo otra vez”. Hemos generado un deficit desde 2008 a 2012 de €450.000 millones, aumentar el gasto es simplemente imposible y suicida. Total, como dice Krugman “se pueden bajar salarios y subir impuestos”. No, austeridad y crecimiento es un objetivo posible”.

Lean sobre el mito del gasto publico para estimular la economía: y el efecto depresivo del gasto y los impuestos.  A su vez, merece la pena recordar el análisis del Gasto publico en España 2008-2012 de Eduardo Martinez Abascal

2. No se puede recortar más. Las subvenciones en España superarán los 10.000 millones de euros en 2013.  España gasta unos 1.000 millones anuales en asesores. Las diputaciones, cabildos, senado y consejos cuestan 22.000 millones anuales. Por supuesto, ya hemos hablado en varias ocasiones de las comunidades autónomas y su “modesto” presupuesto de 400.000 millones de euros anuales, en los que hay mucha «grasa» escondida bajo el concepto sanidad y educación (vean los detalles en mi post «gasto politico«).

3.No tenemos un problema de deuda pública, sino privada. No existe una sola empresa o familia que gaste anualmente un 16-20% más de lo que ingresa, como hace el estado o varias de las Comunidades Autónomas. Por lo tanto, la comparación deuda privada con publica relativa al PIB es un engaño. Pero además, ¿Sabían ustedes que casi un 19% de la deuda neta del Ibex 35 –exceptuando los bancos- son facturas impagadas o devengos retrasados de la administración? En el caso de algunas empresas, las facturas pendientes suponen casi un 50% de su deuda con recurso. Luego está el concepto de “privado”. Asumir que las empresas fantasma creadas por la administración regional son “privadas” o que la deuda de las cajas -públicas todas- es privada es, como mínimo, irrisorio. Pero, por otro lado, deberíamos recordar que la deuda pública la pagamos todos en impuestos de rentas decrecientes –empobreciéndonos- y la deuda privada, por el contrario, se puede reducir con ampliaciones de capital y desinversiones. ¿Le prestaría usted a una empresa que se endeuda solo para pagar intereses? ¿A qué coste? Les emplazo a leer lo que comentábamos aquí (http://www.cotizalia.com/opinion/lleno-energia/2012/04/14/el-mercado-no-ataca-se-defiende-hay-que-atraer-inversores-no-espantarlos-6895/

4. El Banco Central Europeo debe inyectar fondos a la banca para reducir el riesgo. La expansión monetaria sin ajuste fiscal es una bomba de relojería, ya que solo funciona puntualmente, no cuando se incurre en déficits estructurales. Pero, como ya hemos visto con los LTROs y similares, no funciona. La deuda no se soluciona con más deuda y el riesgo se contagia, no se mitiga. Cuando dicen “el BCE debe rescatar a la banca para que no pague el contribuyente” es para morirse de risa. ¿De dónde creen que viene el dinero del BCE? Del contribuyente. El balance del BCE es ya el 32% del PIB de la Eurozona. ¿Piensan que esa deuda no se va a pagar a impuestazos actuales o futuros? Es la ilusión monetaria de la patada hacia delante que nos ha llevado a agrandar el agujero. (http://www.cotizalia.com/opinion/lleno-energia/2012/01/21/a-imprimir-el-bce-la-fed-y-la-ilusion-monetaria-de-la-patada-para-adelante-6532/

5. Si reducimos el déficit bajará la prima de riesgo. Reducir el déficit es solo reducir la cantidad de deuda adicional. Si yo le debo a usted 1.000 euros, decir que yo le iba a deber a usted 1.200 euros y ahora voy a reducirlo a “solo” 1.100 no me va a hacer ninguna gracia como acreedor. La prima de riesgo valora el exceso de rentabilidad requerida a una economía que no crece y que no puede repagar su deuda. No poder repagar- pero menos- no reduce la prima. Lo que hay que reducir es la deuda absoluta, vender activos y atraer capital, dejar de endeudarnos para pagar intereses, sobre todo cuando los recortes y aumentos de impuestos solo cubren la cantidad pagada por coste financiero (27.000 millones de euros). Un problema de liquidez que va camino de ser de solvencia, como el actual, no se resuelve nada más que reduciendo los gastos al nivel de los ingresos del ejercicio anterior. No rezando que los ingresos suban. 
6. Hispabonos, eurobonos son la solución. Seguimos obviando que un problema de deuda no se soluciona re-empaquetando y escondiendo deuda. Pero seguimos olvidando que, como ocurrió con las hipotecas ‘subprime’, el riesgo se contagia (http://www.cotizalia.com/opinion/lleno-energia/2011/11/26/eurobonos-no-gracias-la-deuda-no-se-soluciona-con-mas-deuda-6340/). Europa y España deben buscar una manera de crecer sin ahogar al contribuyente con más endeudamiento. 

7. Las agencias, los mercados, nos atacan. Elvis no ha muerto o la teoría de la conspiración -“echar la culpa a un ente difuso y lejano”-. Nunca admitir nuestros excesos y nuestra culpa. Si de algo hay que acusar a las agencias es de haber sido siempre optimistas, diplomáticas y complacientes con los gobiernos –sus clientes- y de reaccionar tarde. Por eso el mercado solo hace caso a Egan Jones (https://www.egan-jones.com/ ) y las agencias independientes. Y a los mercados culparles de creerse eso de la recuperación en forma de V y la tontería de que a largo plazo todo sube. Los inversores llevamos años como el cuento de la cigarra y la hormiga, tocando el violín pensando que viene el verano. Y a los que anunciaban el invierno se nos ha llamado antipatriotas y especuladores.http://www.cotizalia.com/opinion/lleno-energia/2012/04/14/el-mercado-no-ataca-se-defiende-hay-que-atraer-inversores-no-espantarlos-6895/

8. Hay que bajar salarios… Cuando el Estado se lleva entre el 33% y hasta el 51,4% del coste laboral de un trabajador (nómina de 2.750 euros al mes), el empleador paga el doble por un trabajador de lo que este percibe por su trabajo. Se crea pobreza, porque cada vez que se bajan los costes laborales se reduce, oh sorpresa, el monto neto que percibe el asalariado, no el porcentaje del Estado. Esto genera menor consumo, menor actividad, y menor incentivo para producir mejores bienes y servicios.  Hay que aumentar la renta disponible, bajando impuestos.

9. …y aumentar impuestos. Si añadimos las trabas a crear empresas, con la burocracia que nos ahoga, lo que nos faltaba era subir impuestos. La presión fiscal en España es del 39,9% de los costes laborales frente al 35% de la OCDE. El error de hablar de presión fiscal total (políticamente baja, 32,9% del PIB) es precisamente la referencia a un PIB hipertrofiado por una década de burbuja, y olvidar el impacto real sobre empresas y familias. Así,  el esfuerzo fiscal (40%) es de los mayores de la OCDE (lean aquí). Los impuestos indirectos son también de los más altos, con hidrocarburos, impuestos regionales y locales a la cabeza. Pero me dicen que las grandes corporaciones envían miles de millones a paraísos fiscales y no pagan impuestos. ¿Cierto? Miren la carga impositiva, no sobre el beneficio neto -que es contable- sino sobre la caja generada en España. Oh, sorpresa, las grandes empresas pagan casi un 20% de su caja neta después de inversiones generada en España en impuestos de todo tipo. El problema es la cantidad de ese beneficio neto que no se cobra, porque lo debe la Administración. Incluso si usáramos las cifras –exageradas- que cierta gente asume sobre “evasión fiscal e impuestos adicionales”, 12.000 millones de euros, no llegaríamos a reducir deuda absoluta. Seguiríamos creando un déficit anual de 45.000 millones de euros. 

Las inverosímiles cifras de fraude fiscal son otro problema. Según las estimaciones de GESTHA no ha habido crisis, solo se han sumergido beneficios. €60.000 millones 2008-2012 nada menos, es decir, que la economía sumergida “ha generado” más beneficio recurrente que Exxon entre 2008-2012. Si aceptamos las cifras del sindicato de inspectores, el paro en España es mentira porque solo ha habido trasvase de beneficios de la economía “oficial” a la sumergida. Lean este artículo de Juan Rallo (http://juanramonrallo.com/2012/10/las-inverosimiles-cifras-de-fraude-fiscal/). Las estimaciones de GESTHA sobre el fraude fiscal son cuando menos optimistas, y aunque se debe luchar con todas las fuerzas contra el mismo, no podemos apostar a que esos ingresos se van a materializar cuando la media de error en cálculos de ingresos fiscales en España entre la cifra esperada y la real es del 70%.

El estado se acomodó a unos ingresos de burbuja inmobiliaria aumentando el gasto y ahora pretende recuperarlos de los sectores y familias que han sobrevivido. Como explica Carlos Sanchez  en El Confidencial “la crisis se ha llevado por delante casi 47.000 millones de euros de ingresos, fundamentalmente derivados del sector de la construcción, algo que que explica en buena medida los abultados déficits presupuestarios generados desde entonces” (Los ingresos del Estado siguen clavados en el 38% pese a la subida de impuestos – Noticias de Economía).

10. El sistema bancario privado ahoga al Estado. ¿O al revés? La banca era pública en su mayoría y la privada está íntimamente ligada al Estado. Nos olvidamos que nuestro sistema financiero, – ‘el mejor del mundo’- es el más regulado, gracias a Bruselas, el BdE y era 56% público, gracias a las cajas tan bien gestionadas por todos los partidos y sindicatos. Tras cuatro años de crisis inmobiliaria evidente y reconocida, solo se había provisionado un 22% de su exposición al ladrillo y menos de un 50% de su exposición al suelo. El problema del sistema bancario no es que no quiera dar crédito. Es que no puede tomar riesgo mientras sus balances se deterioran por la pérdida de depósitos, mantener la “respiración artificial” a empresas zombi ultra endeudadas y la poca capacidad de riesgo se acapara por las exigencias de compra de deuda soberana. Íntimamente ligado al Estado.

Hemos acumulado un déficit que supera los 450.000 millones desde 2008, veinte trimestres consecutivos de incremento. Las ayudas a la banca computadas dentro de ese déficit no llegan a los 67.000 millones. Por lo tanto, «el aumento de la deuda es por las ayudas a la banca» es meridianamente falso.

Vea a su vez: «Análisis del déficit de 2013». El gasto es el problema.